Fallece Decano del notariado sinaloense Octavio Rivera Farber

Con profundo pesar informamos el fallecimiento del doctor en derecho Octavio Rivera Fárber, notario público número 73 con ejercicio en Mazatlán, Sinaloa, conocido afectuosamente como el “Tavis, cuya trayectoria profesional y humana dejó una huella permanente en el gremio jurídico y en la comunidad porteña. Fue él quien propuso reconocer el trabajo literario de los escritores de México con el Premio Mazatlán de Literatura que a lo largo de su existencia a distinguido a los más importantes creadores mexicanos.

Así lo relató en una larga entrevista  con el periodista Mario Martini en su casona de Olas Altas, en la que lamenta el estado de violencia que viven los sinaloenses y la desaparición de organismos autónomos que servían de contrapeso al poder político.. 

Rivera Fárber se desempeñó durante más de cinco décadas como notario público, cargo en el que se distinguió por su rigor profesional, compromiso con la fe pública y respeto a la legalidad, proporcionando certeza jurídica en actos fundamentales para la vida civil como compraventas, testamentos, contratos y actos societarios. Su despacho, legado familiar de su padre, ubicado en el corazón de Mazatlán, se convirtió con los años en un referente de confianza para particulares y empresas.  

El Graduado

A lo largo de su carrera, fue reconocido por sus aportaciones al derecho notarial y por su participación en actividades culturales. Fue socio fundador del Colegio de Notarios Públicos de Mazatlán, donde su experiencia orientó a generaciones de fedatarios y se le otorgaron distinciones por su prolongada labor profesional.  

Más allá de su ejercicio profesional, su legado se refleja en el respeto y cordialidad que cultivó entre colegas, clientes y vecinos. Su figura representó una constante dedicación al servicio ético y al fortalecimiento de la justicia en la comunidad.

Con su padre, el día de su graduación

Su legado profesional trasciende actos y protocolos: representa la entrega constante a la justicia, la certidumbre jurídica y la confianza ciudadana en las instituciones. Por ello, celebramos su trayectoria y agradecemos su contribución al fortalecimiento del Estado de derecho en Sinaloa.

Extendemos nuestras más sinceras condolencias a sus hijas, amistades y a toda la comunidad jurídica de Sinaloa por esta irreparable pérdida. Que su memoria perdure como ejemplo de rectitud, profesionalismo y entrega al ejercicio del derecho.