• Dos de octubre y 26 de septiembre no se olvidan.–
Por Mario Martini

El 2 de octubre de 1968 no es solo una fecha marcada en el calendario. Es una herida abierta en la memoria de México. Voces estudiantiles, obreras, ciudadanas se reunieron en la Plaza de las Tres Culturas para exigir libertad, democracia, dignidad.

Yo estuve ahí, estudiante de la Voca 7 del IPN, a unos pasos de Tlatelolco, cuando las ráfagas de metralla ahogaron la esperanza de una generación. Lo que vimos esa noche fue la cara desnuda del poder: tanques, balas, cuerpos arrastrados, silencio impuesto.

Miles de jóvenes se congregaron para escuchar discursos y compartir la resistencia pacífica. De pronto, ráfagas de disparos desde edificios, soldados cercando la plaza, y el Batallón Olimpia con guantes blancos cazando estudiantes, maestros, vecinos.

El Estado habló con fuego. Las cifras oficiales minimizaron lo que todos sabemos: fueron cientos los asesinados y desaparecidos. El eco de las balas sigue rebotando en los muros de la Plaza de las Tres Culturas

Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría, responsables políticos, nunca fueron juzgados. Expedientes ocultos, archivos borrados, fosas comunes sin nombre. El Estado mexicano perfeccionó su capacidad de borrar huellas y fabricar silencios.

Lo que quedó fue la memoria colectiva: sobrevivientes, cronistas y periodistas que se negaron a aceptar la versión oficial.

  • De Tlatelolco, a Ayotzinapa 

Cuarenta y seis años después, la historia se repitió en Iguala. Cuarenta y tres normalistas de Ayotzinapa desaparecieron en una noche que el gobierno intentó disfrazar con la llamada ‘verdad histórica’.

Los mismos patrones: encubrimiento, manipulación de pruebas, ausencia de justicia. Una línea de continuidad une el 2 de octubre de 1968 y el 26 de septiembre de 2014: la herencia de la impunidad.

Del 68 al 2014, de Tlatelolco a Ayotzinapa, lo que no cambia es la herencia de la impunidad.

Y mientras eso ocurra, seguiremos gritando con voz clara: 2 de octubre no se olvida!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *