Confirma cisma en la cima

Por Mario Martini | Paralelo 23

Con esa frase seca y calculada, Adán Augusto López Hernández respondió a la pregunta sobre si había notificado a la presidenta Claudia Sheinbaum su decisión de separarse de la coordinación parlamentaria de Morena en el Senado.

No dijo nombres.

No confirmó destinatarios, pero ni falta hizo.

Dejó claro el mensaje: la decisión no fue negociada públicamente con Palacio Nacional.

Lo sustituye el senador Ignacio Mier.

Prefirió el desprecio

En su declaración, el ex secretario de Gobernación deslizó algo más revelador: consideró que era más útil para Morena mantenerse en la operación política de los siete estados que tendrán elecciones en 2027, en lugar de aceptar un cargo diplomático en el extranjero. Sin mencionarlo directamente, dejó entrever que sí hubo un ofrecimiento presidencial y prefirió despreciarlo

La señal es clara: Adán Augusto no se retira de la política, se reubica estratégicamente dentro del poder territorial del partido que lo rescata de la degradación .

Sombra de La Barredora

La decisión ocurre en un momento particularmente sensible para Morena.

En las últimas semanas, han vuelto a circular el tema del Cartel de La Barredora que lo salpica directamente, aunque siempre lo ha negado. Tampoco

Tampoco la Fiscalía General de la República ha filtrado alguna carpeta de investigación en su contra.

El tema se ha convertido en un pasivo político dentro de Morena y un lastre para la presidenta que se atrevió a tirar peso muerto

Cisma en la cima

Lo que se está moviendo no es un cargo, es una fractura interna:

Sheinbaum consolida el poder presidencial. Los operadores territoriales buscan autonomía. Los viejos equilibrios del lopezobradorismo comienzan a reagruparse y también a descomponerse.

Adán Augusto no sale del juego: sale del centro.

Y cuando los cuadros fuertes abandonan el centro, normalmente no es por obediencia, sino por reacomodo de fuerzas.