Autoridades rinden honores a 1914 mientras la defensa local contra el invasor francés en 1864 queda fuera de agenda
Mazatlán, Sinaloa | 21 abril 2026 | Oor Mario Martini
Hay fechas que se recuerdan con bombo, platillo, uniformes impecables y sonrisas fotogénicas. Pero también hay otras que se borran por ignorancia, omisión involuntaria o por una valoración histórica extraviada. .
Este 21 de abril, autoridades civiles, navales y militares encabezaron en Mazatlán la ceremonia por el 112 aniversario de la Gesta Heroica de Veracruz. Hubo pase de lista, toque de silencio, salva de honor y discurso institucional. Todo transcurrió en perfecto orden militar.
Pero al revisar el calendario reciente de la propia autoridad municipal, destaca que no hubo espacio para recordar el 31 de marzo de 1864.
Ese día , fecha en que Mazatlán escribió una página nada modesta frente al entonces mejor ejército del mundo, la ciudad encontró en la agenda presidencial un listado de actos oficiales de rutina.
Agenda presidencial
A las ocho de la mañana, la paz se construyó en la mesa de todos los días; a las diez, despegaron vuelos y optimismos con la llegada de Volaris; luego el rastro municipal tuvo su espacio; al mediodía, la cultura administró haberes y deberes; por la tarde, la ciudad se volvió “bonita” por decreto en Jardines de la Riviera y, al caer la noche, metieron a los fotógrafos al carnaval con un concurso. Todo transcurrió con la disciplina que exige el presente y con la discreción que acompaña a ciertas memorias del pasado. Ninguna ofrenda floral, ni una guardia de honor, ni un discurso del cronista de la ciudad en el Fuerte z31 de marzo que Porfirio Díaz mandó construir al cumplirse los primeros 30 años de la batalla gloriosa, en la que un artillero mayo -con puntería de apache- acertó en la línea de flotación de la fragata Le Cordèliere que, avergonzada, tuvo que abandonar el combate.
Diría, con licencia del Nigromante que lo vio todo desde el Cerro de la Nevería, que la historia, cuando no cabe en la agenda o en los discursos, se archiva. Y así, entre listados y cortes de listón, la ciudad confirma que recordar u olvidar se hace por decreto.
Mazatlán vivió un episodio armado en el mismo contexto histórico que hoy se conmemora. Una gesta local ausente. Y la comparación no es menor.
Mientras en la explanada de La Puntilla se colocaron ofrendas y se evocan los nombres de cadetes caídos en Veracruz, la memoria de Mazatlán no alcanzó ni para una corona de flores. Si el argumento es honrar la defensa de la soberanía nacional, ¿por qué unas gestas sí y otras no?
¿Por qué Veracruz sí… y Mazatlán no? La respuesta, por supuesto, no está en la historia, sino en la memoria.



Se entiende que la presidenta no está obligada a tener las efemérides en el radar, pero tiene un Secretario y una Junta Patriótica que si tienen la obligación de llevar la agenda cívica. El de 1864 es el hecho histórico más relevante de la historia de Mazatlán, igual al del 5 de mayo poblano.
Sin embargo, hoy, entre uniformes impecables, discursos pulidos y ceremonias perfectamente ejecutadas, queda una pregunta en el aire: ¿Quién decide qué historia merece honores y cuál merece pasar al olvido?
Editorial P23
Cuando una autoridad decide qué es lo que vale pena recordar y qué es lo que merece pasar al olvido, la historia no es la que está faltando sino la falta de voluntad para nombrarla. La omisión de 1864 es suficiente para destituir a más de uno. ¿Qué opinas?