OPINIÓN

Carácter Político | Política blanda y cruda realidad en la gira presidencial por Sinaloa | Leonel Solís

Por Leonel Solis

La visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a Sinaloa dejó dos planos claramente diferenciados: el de la política blanda —cercanía, programas sociales, símbolos y narrativa— y el de la política dura, donde los temas espinosos fueron tratados con cautela o en privado.

En el terreno amable, la gira transitó con éxito. Hubo abrazos, selfies, videos virales y un ambiente festivo tanto en San Ignacio como en Culiacán, especialmente durante el arranque de obra del nuevo hospital del IMSS. La presidenta reforzó su discurso de identificación con el pueblo y recibió vítores por los programas sociales. TikTok y otras plataformas digitales se inundaron de imágenes de cercanía.

Sin embargo, en los asuntos de fondo el tono fue distinto. No hubo pronósticos sobre el fin de la violencia en Culiacán. La mandataria atribuyó la confrontación entre facciones criminales a factores externos, particularmente a la detención de un líder del cártel en Estados Unidos hace año y medio. Tampoco se fijó un precio concreto para el maíz blanco, vital para la economía estatal; en cambio, se habló de apoyos federales y del compromiso de grandes compradores para estabilizar el mercado.

Rocha: lealtad y discurso medido

El gobernador Rubén Rocha Moya dio la bienvenida con un mensaje breve, leído y con fuerte acento en la unidad política y la lealtad institucional. La conferencia matutina transcurrió sin preguntas incómodas. Los periodistas locales recibieron datos sobre reducción de delitos, pero no profundizaron en pancartas universitarias ni en el desplegado empresarial que solicita mayor presencia de fuerzas de seguridad e investigadores.

Campañas adelantadas y territorio en disputa

Los tiempos de contención electoral parecen cosa del pasado. Morena abrirá en marzo su proceso de selección interna, y el activismo territorial ya es visible.

El senador Enrique Inzunza proyecta cercanía rural desde Badiraguato, aunque con eventos de baja convocatoria.

El alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez, recorre su municipio —que representa apenas una fracción del territorio estatal— pero evita zonas clave fuera de su demarcación.

El exalcalde de Ahome, Gerardo Vargas Landeros, se mueve con mayor amplitud estatal y carga con el antecedente de haber organizado uno de los actos más sólidos de campaña de Morena en el Pacífico mexicano.

La senadora Imelda Castro realiza asambleas informativas que, en la práctica, funcionan como actos de posicionamiento.

En el bloque femenino también destacan la diputada Teresa Guerra Ochoa, la exsecretaria Graciela Domínguez Nava, la alcaldesa Estrella Palacios y la diputada de MC Ely Montoya, esta última recuperándose tras un atentado que también dejó herido a Sergio Torres.

Oposición y expectativa

En el flanco opositor, el nombre que resuena en marchas y conversatorios es el de Manuel Clouthier, quien analiza si disputará la gubernatura. Su eventual candidatura tendría eco en sectores empresariales y ciudadanos críticos del oficialismo.

Balance

La presidenta se fue contenta. La política blanda rindió frutos visibles. La política dura quedó en manos de compromisos generales y explicaciones estructurales. El escenario electoral ya está en movimiento, y la competencia por territorio y narrativa apenas comienza.