- Un estudio del matemático Rafael Prieto-Curiel estima que los cárteles emplean a unas 175 mil personas en México.
- Por Gemma Conroy
- SPOTLIGHT | 04 March 2026
Rafael Prieto-Curiel utiliza herramientas cuantitativas para ayudar a medir y comprender el crimen organizado en México.
En 2023, el matemático Rafael Prieto-Curiel publicó un artículo que causó gran revuelo en su país natal: México. Él y sus colegas habían desarrollado un modelo para entender la magnitud de los cárteles de la droga en el país, el cual reveló que alrededor de 175 mil personas trabajan dentro de estas organizaciones, lo que convierte a los cárteles en el quinto mayor empleador nacional.

Al tratarse de uno de los pocos intentos por cuantificar el tamaño de las redes del crimen organizado en México, el estudio recibió elogios tanto de diplomáticos como de investigadores. Sin embargo, también provocó el enojo del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador. Durante una conferencia de prensa en septiembre de ese año, López Obrador argumentó que los resultados eran falsos, aunque no presentó evidencia para respaldar su afirmación.
Hoy, Prieto-Curiel utiliza herramientas cuantitativas similares para comprender y abordar el crimen organizado en su trabajo en el Complexity Science Hub, un instituto de investigación independiente en Viena.
Resistir las críticas de líderes políticos no es su única preocupación: la posibilidad de amenazas o daños por parte de los propios cárteles permanece en el fondo de su mente. Es un temor que pocos matemáticos tienen que enfrentar en su carrera, pero Prieto-Curiel está decidido a utilizar sus habilidades en beneficio de la sociedad.
“Lo hago por amor a la ciencia y por amor a mi país”, dice.
Hacer ciudades más seguras con ecuaciones
Durante décadas, los cárteles han sido una fuerza omnipresente pero sombría en México. Se cree que el tráfico de drogas ilícitas —como heroína, cocaína y fentanilo— constituye la mayor parte de sus ingresos.
Su influencia se extiende también a otras industrias, al obligar a negocios locales —desde agricultores hasta tiendas de ropa— a pagar cuotas de protección. Tan sólo en 2023, estas extorsiones costaron alrededor de 1,500 millones de dólares, según la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).
Los cárteles también son los principales impulsores de la violencia en el país, la cual ha aumentado en la última década según varios indicadores.
Por ejemplo, el número de homicidios pasó de 23 mil en 2013 a más de 32 mil en 2023, un incremento aproximado del 40%, según la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.

Los efectos también se sienten fuera de México. En Estados Unidos —el mayor mercado de los cárteles— alrededor de 100 mil personas murieron por sobredosis de drogas en 2023, aproximadamente el doble que hace una década.
De las finanzas a la seguridad pública
Combatir el crimen con números no siempre fue el objetivo de Prieto-Curiel.
Tras graduarse en matemáticas aplicadas en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) en 2009, comenzó a trabajar como analista en una consultora financiera.
“Estaba muy feliz porque podía ir a trabajar en tenis, ser muy informal y estaba aprendiendo mucho sobre cómo construir datos”, recuerda.
Pero quería hacer algo más significativo que simplemente hacer más ricos a los ricos. Así que renunció a su empleo después de sólo siete meses, para disgusto de su madre.
Poco después se postuló para un puesto en el Centro de Atención a Emergencias y Protección Ciudadana de la Ciudad de México, que en 2015 sería renombrado como C5 CDMX, el centro del sistema de videovigilancia de la ciudad.
El cambio sería radical respecto al mundo glamuroso de las finanzas. El trabajo requería llevar su propia laptop y hasta su propia silla, además de largas jornadas laborales.
Pero la idea de usar matemáticas para hacer más segura su ciudad natal lo entusiasmó.
Predicción del crimen
En febrero de 2010 comenzó como subdirector de estadística y para junio ya había sido ascendido a director de análisis estratégico, puesto que ocupó durante tres años.
Su trabajo consistía en colaborar con la policía y crear modelos para analizar los puntos de mayor criminalidad en la Ciudad de México.
En aquel momento había alrededor de 8,000 cámaras de seguridad instaladas en 80,000 manzanas, pero sólo unas decenas de policías monitoreaban las pantallas.
Para resolver este problema, Prieto-Curiel y su equipo desarrollaron un modelo basado en tres años de registros criminales, con datos como el tipo de delito, la calle donde ocurrió y la hora.
Con esa información, el modelo podía predecir dónde era más probable que ocurrieran delitos.
Esto permitió que cada operador vigilara cinco pantallas en lugar de una docena.
El resultado fue sorprendente.
“Al principio del programa capturábamos un criminal al día”, recuerda Alejandro Herrera Bonilla, entonces jefe de Prieto-Curiel.
“Después de un año capturábamos 120 criminales por día”.
Modelar también el miedo
A pesar del éxito del trabajo, Prieto-Curiel quería profundizar en las herramientas estadísticas para estudiar el crimen.
En 2014 inició un doctorado en University College London, bajo la supervisión del matemático Steven Bishop.
Una de sus ideas fue modelar no sólo el crimen, sino también el miedo al crimen.
Más de la mitad de los mexicanos considera que la violencia es la mayor amenaza para su seguridad, una de las tasas más altas del mundo, según el Instituto para la Economía y la Paz.
En 2017, Prieto-Curiel y Bishop desarrollaron un modelo matemático para predecir los factores que moldean la percepción de seguridad.
El modelo reveló que:
El miedo al crimen es contagioso. A veces bastan un par de incidentes para generar temor generalizado, incluso en zonas relativamente seguras. Y una reducción real del crimen no necesariamente cambia la percepción de inseguridad.
Romper la caja negra de los cárteles
Durante la última década, el gobierno mexicano ha intentado distintas estrategias contra los cárteles: capturar líderes criminales, aumentar la inversión en programas sociales y reforzar la seguridad
En total, México gasta casi 10 mil millones de dólares al año en seguridad y cerca de 9 mil millones en programas sociales.
Pero estas medidas han tenido poco impacto en debilitar a los cárteles, que siguen siendo uno de los principales motores de la violencia.

En 2022, por ejemplo, 17 personas fueron asesinadas durante un velorio en Michoacán, un estado marcado por las disputas entre cárteles.
El presidente López Obrador describió el hecho como un “ajuste de cuentas entre cárteles”, sugiriendo que la violencia se debía principalmente a criminales matándose entre sí.
Pero si eso fuera cierto, dice Prieto-Curiel, el tamaño de los cárteles debería haber disminuido con los años, no aumentado.
Ese fue el momento en que comprendió que la forma en que se estudian los cárteles estaba equivocada.
Cuántos miembros tienen los cárteles
Debido a su secretismo, estudiar a los cárteles es extremadamente difícil: son una “caja negra”, dice Prieto-Curiel.
Para analizarla, su equipo utilizó datos públicos sobre: homicidios, encarcelamientos y desapariciones durante la última década.
Con esa información construyeron un modelo matemático que simula distintos escenarios de política pública.
El modelo mostró que:
- Los miembros de cárteles aumentaron de 115 mil en 2012 a 175 mil en 2022. Esto equivale aproximadamente a toda la población penitenciaria de México.
Con ese tamaño, los cárteles se convierten en el quinto mayor empleador del país, superando incluso a la cadena de tiendas Oxxo, que tiene alrededor de 168 mil empleados.
Según el modelo, un tercio de los miembros activos pertenece a tres organizaciones principales:
Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) Cártel de Sinaloa Nueva Familia Michoacana.
La maquinaria de reclutamiento
El modelo también mostró que sólo en 2021:
los cárteles reclutaron 19,300 personas y perdieron 12,200 miembros por conflictos o encarcelamientos.
Esto significa que los cárteles necesitan reclutar entre 350 y 370 personas cada semana para mantener sus organizaciones.
Cuando los investigadores proyectaron distintos escenarios futuros, el panorama fue preocupante.
Si el gobierno no cambia su estrategia actual: las víctimas de la violencia podrían aumentar 40% para 2027 y los cárteles crecerían 26%.
Incluso duplicar los encarcelamientos seguiría generando un aumento de la violencia.
“Ese es uno de los resultados más oscuros que he tenido en mi carrera de investigación”, dice Prieto-Curiel.
Traducción: P23
https://www.nature.com/articles/d41586-026-00299-0