Crece la presión sobre el Ayuntamiento: consejos ciudadanos exigen transparentar permisos de construcción en Mazatlán
Consejo Ciudadano del IMPLAN y COMUDES respaldan recomendaciones del Sistema Anticorrupción para abrir toda la información sobre desarrollos inmobiliarios y proteger zonas de riesgo
Mazatlán, Sin. | 24 junio 2026 | Redacción P23
Mientras Mazatlán enfrenta uno de los debates urbanos y ambientales más importantes de las últimas décadas -marcado por el colapso de un tramo del malecón, la acelerada pérdida de playas y el crecimiento inmobiliario sobre ecosistemas costeros-, dos de los principales órganos ciudadanos del municipio pidieron a la alcaldesa Estrella Palacios Domínguez aceptar las recomendaciones emitidas por el Sistema Estatal y Municipal Anticorrupción para transparentar la gestión del territorio.
El Consejo Ciudadano del Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN) y el Consejo Municipal para el Desarrollo Sustentable (COMUDES) hicieron público su respaldo a las recomendaciones dirigidas al Ayuntamiento para que toda la información relacionada con licencias de construcción, cambios de uso de suelo y autorizaciones urbanísticas pueda consultarse de manera abierta por cualquier ciudadano.
La petición cobra relevancia porque llega en un momento en que diversos especialistas han advertido que las decisiones de desarrollo urbano ya no pueden tomarse sin considerar el riesgo ambiental, la erosión costera y la vulnerabilidad frente a huracanes y al cambio climático.
Micrositio para conocer quién construye, dónde y con qué permisos
La primera recomendación propone crear una plataforma digital donde cualquier persona pueda consultar todas las licencias de construcción, autorizaciones de uso de suelo y permisos emitidos por el municipio.
La segunda plantea un micrositio especializado para el Sitio Ramsar Santuario Playa Tortuguera El Verde Camacho, donde se publiquen resolutivos ambientales, permisos, factibilidades de servicios, parámetros de ocupación del suelo, cambios de uso de suelo y demás trámites autorizados dentro del área natural protegida y su zona de influencia.
El objetivo es que la ciudadanía pueda vigilar en tiempo real cómo se administra el territorio y evitar que se autoricen desarrollos en áreas ecológicamente sensibles o expuestas a riesgos naturales.
Transparencia para prevenir desastres
En el documento entregado a la Presidencia Municipal, COMUDES sostiene que la información abierta permitirá que sociedad, gobierno e iniciativa privada tomen mejores decisiones para promover un desarrollo urbano sustentable y reducir el riesgo de desastres asociados a huracanes e inundaciones.
Por su parte, el Consejo Ciudadano del IMPLAN afirma que las recomendaciones fortalecen la rendición de cuentas, el ordenamiento territorial y la participación ciudadana en la evaluación de las políticas públicas relacionadas con el crecimiento urbano.
Oportunidad de corregir el rumbo
El plazo para que el Ayuntamiento responda oficialmente si acepta o rechaza las recomendaciones venció este 24 de junio, por lo que la decisión de la administración municipal será interpretada como una señal sobre su disposición para transparentar uno de los temas más sensibles para el futuro de Mazatlán: el desarrollo inmobiliario.
La solicitud de ambos consejos se suma al pronunciamiento realizado días antes por 40 organizaciones de la sociedad civil y 36 ciudadanos, quienes pidieron adoptar las recomendaciones del Sistema Anticorrupción y aprovechar lo que calificaron como una “oportunidad histórica” para convertir a Mazatlán en un referente nacional de transparencia territorial.
La discusión sobre transparencia territorial no ocurre de manera aislada. Forma parte de un debate más amplio sobre el modelo de desarrollo urbano que ha seguido Mazatlán durante las últimas décadas.
Las investigaciones de Paralelo 23 han documentado cómo la desaparición de dunas, la construcción de infraestructura rígida sobre la línea de costa y la falta de acceso público a información estratégica han incrementado la vulnerabilidad del puerto frente a la erosión costera y los fenómenos meteorológicos extremos.
Abrir los permisos de construcción, los cambios de uso de suelo y los estudios ambientales no sólo fortalece la rendición de cuentas. También permite que ciudadanos, investigadores y especialistas evalúen si las decisiones urbanas están privilegiando el interés público o profundizando un modelo de ocupación territorial que hoy muestra señales evidentes de agotamiento.




