DominGrilla | ¿De veras el PRIAN huachicoleó más?
• Delincuencia abolló al operativo de seguridad
• Régimen de interinos
• Sheimbaum, en NY
Francisco Chiquete
Este viernes, la gobernadora interina mandó a su secretario de Seguridad para que, junto a la alcaldesa interina, pusiese en marcha el operativo de seguridad correspondiente al periodo vacacional de verano.
Fue un vistoso despliegue de fuerzas del orden. Decenas de patrullas del Ejército, de la Marina, de la Guardia Nacional y de las corporaciones estatal y municipal. El paseo costero fue cerrado a la circulación para que el despliegue pudiese ser apreciado en todo su esplendor, pero eso no fue suficiente para contener a la delincuencia.
Durante viernes y sábado, como en los días previos, los demonios anduvieron sueltos, con asesinatos, balaceras y levantones que, de tan intensos y reiterados, ya no se pueden considerar como una respuesta a la movilización de las autoridades, sino como una realidad que supera los esfuerzos oficiales de combate a la violencia.
Mientras tanto, las máximas figuras de la administración nacional siguen enfrascadas en la discusión estéril de quién se llevó al Mayo a Estados Unidos; en explicar por qué, si tenían al piloto, lo mandaron extraditado en lugar de investigarlo; en jugar a las vencidas con el pasado, demostrando que, si hoy se tiene a defraudadores del régimen, de todos modos “el PRIAN huachicoleó más”.
Sinaloa llegó ya a dos años de esta situación absurda (aunque el inicio oficial de las hostilidades tras el secuestro del Mayo fue hasta septiembre) y no se ve un pedazo de esperanza, por más que Omar García Harfuch suela acordarse de nosotros sólo para decir que nos ha reducido los hechos delictivos en proporciones descomunales.
Pero no somos sólo nosotros. En el resto del país también ocurren desgracias de escándalo. Acaban de matar a diez personas en Zacatecas, entre ellas un exalcalde de Fresnillo, mientras en Veracruz siguen matando periodistas y en Oaxaca a expresidentes municipales, por mencionar sólo lo más notorio.
Volviendo a nuestro caso, Mazatlán ha tenido la fortuna de sortear las rachas de violencia sin costos adicionales a los que ya le ha generado el clima de violencia. Esperemos que esta vez ocurra lo mismo, pues las vacaciones escolares y gubernamentales ya están en marcha y no hay mucho tiempo para hacer ajustes y conseguir en tres días lo que no se ha hecho en muchos meses y años.
LA GUERRA DEL HUACHICOL
Con mucho interés en ser contundente, la fiscal general de la República, Ernestina Godoy, dijo que con la captura del exgobernador Ernesto Ruffo Appel se había descubierto la red de huachicol fiscal más grande de la historia. Sabía que no, que el asunto aquel de los sobrinos del exsecretario de Marina era mucho mayor. Sólo en daño al erario se habló de veinticuatro mil millones de pesos, es decir, seis veces más de lo que se atribuye a Ruffo Appel.
Aunque la presidenta Claudia Sheinbaum niegue con toda su fuerza que haya justicia selectiva, el hecho es que con Ruffo se llega, al menos aparentemente, al fondo del caso, mientras con el de Marina, las cosas están detenidas y no se ve para cuándo puedan llegar a las últimas consecuencias. Eso, por cierto, ha provocado especulaciones que involucran a las figuras más altas de la 4T.
Por lo pronto, aunque no se logró hacer olvidar el tema, el caso del primer gobernador de oposición en la historia reciente del país ha compartido espacios con el escándalo de la gobernadora morenista de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, la inocente palomita que se dejó engañar por el también cuatroteísta Jaime Bonilla y que está, o estaba, dispuesta a ir a Panamá a hablar con los agentes del FBI, pero no de cosas importantes, sino del clima y probablemente de la suerte que correrán los Xolos de Tijuana en la nueva temporada futbolera. De lo demás no sabe nada, dijo Harfuch.
Ni la escandalosa oferta de decir a los gringos cualquier cosa de que ella se entere ha sido suficiente para que el gobierno morenista la considere en falta. Por el contrario, la presidenta la ha arropado con mucho fervor y ha preferido pasar por desinformada (“no le he llamado”, dijo acerca de los últimos dos telefonemas divulgados).
El apoyo a Marina del Pilar ha sido tan amplio como el que ha recibido el gobernador de Sinaloa con licencia, Rubén Rocha Moya, convertido ahora en un punto de discordia entre México y los Estados Unidos.
Las versiones sobre Rocha son dos: hay expertos, o supuestos expertos que a veces le atinan, que sostienen que ya se negocia su entrega al país del norte, buscando condiciones benévolas o relativamente benévolas. Pero también hay voces interesadas que todavía divulgan la supuesta posibilidad de su regreso a la gubernatura. Casi cualquiera que plantea esa duda termina convencido de su inviabilidad, pensando en el descrédito que le significaría al propio Morena, pero, como con el Monje Loco: nadie sabe, nadie supo…
UN RÉGIMEN DE INTERINOS
Si Morena domina las encuestas, como todos aseveran, ¿por qué necesitaba adelantar tanto los procesos de selección de candidatos? Hay quienes aseguran que la cúpula conoce los verdaderos niveles de desgaste por malas acciones de gobierno, aunque éstos no aparezcan en las susodichas encuestas. Hay quien dice que es para resolver anticipadamente los pleitos internos derivados de la decisión final; y hay quienes consideran que con eso logran que la gente se entretenga en la grilla, la competencia y los pleitos internos, sin detenerse a ver las malas cuentas que entregan.
Cualquiera que sea la causa, el hecho es que en esa danza participan cientos de cuadros que estaban ocupados en escaños senatoriales, curules de la Cámara de Diputados, alcaldías, diputaciones locales y puestos de los poderes ejecutivos locales.
De por sí, muchas administraciones han sido ineficaces; con estas interrupciones la perspectiva se agrava. Olvidemos las polémicas eternas sobre los chapulines y los incumplimientos. Un régimen que separa a sus gobernantes prácticamente a medio periodo para intentar seguir adelante es un régimen que poco piensa en los resultados y en los ciudadanos. Pero ya no les importa que eso se note.
BUENA…
En cuanto se supo, se soltaron las críticas contra la presidenta Sheinbaum por asistir al partido entre Argentina y España con que se cierra el Campeonato Mundial de Futbol 2026. Hizo bien en aceptar la invitación de Trump y en ir a codearse con los fifís que pueden pagar muchos miles de pesos por un boleto.
Esos encuentros de alto nivel son importantes para limar asperezas, para encauzar proyectos y para plantear necesidades conjuntas. No se puede gobernar de espaldas al mundo por prejuicios electoreros.
Es cierto que ella no pudo ir a un estadio en los partidos jugados en México y que ni siquiera se pudo bajar al Zócalo de la Ciudad de México porque había riesgos de abucheos o de bloqueos; también es cierto que acusó a los asistentes a los estadios de no ser gente del pueblo; y también fue cierto que cuando asistió a ver los partidos públicamente lo hizo casi en secreto, para evitar las movilizaciones en contra. Pero, con todo y eso, es bueno que haya acudido, incluso rompiendo otro prejuicio: el de no volar en aviones propios del gobierno, sino en línea comercial. Falta ver cómo le va con Trump.


