A la caza del imperio del Mayo; Sheinbaum reclama su parte
• Estados Unidos inicia la cacería de una fortuna valuada en 15 mil millones de dólares; México busca participar en el decomiso mientras resurgen vínculos con contratos públicos y empresas sancionadas.
Brooklyn, Nueva York | 24 de julio de 2026
Joaquín Rodríguez | Agencias | Paralelo 23
La sentencia contra Ismael “El Mayo” Zambada abrió un nuevo frente de batalla que ya no se libra con armas, sino con abogados, auditores, especialistas financieros y agencias internacionales de inteligencia.
Mientras la Corte Federal de Brooklyn ordenó un decomiso por 15 mil millones de dólares, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que el gobierno de México analizará las vías jurídicas para reclamar parte de esos recursos, al sostener que la violencia, el narcotráfico y el daño social que dieron origen a esa fortuna ocurrieron principalmente en territorio mexicano.
La disputa anticipa un complejo litigio internacional sobre uno de los mayores patrimonios criminales jamás atribuidos a un capo del narcotráfico.
No existe una cuenta con 15 mil millones
Como lo ha publicado P23, el monto ordenado por el juez Brian M. Cogan no corresponde a una cuenta bancaria congelada ni a una bóveda repleta de efectivo.
Se trata de una orden de decomiso patrimonial (money judgment forfeiture), una figura jurídica mediante la cual la justicia estadounidense calcula el valor económico del imperio criminal construido durante décadas.
La cifra surge de estimaciones sobre más de treinta años de tráfico de cocaína, metanfetaminas, heroína y fentanilo hacia Estados Unidos.
Legalmente, ese monto funciona como una deuda permanente contra Zambada: cualquier bien que en el futuro sea identificado como suyo podrá ser confiscado hasta cubrir la cantidad establecida por la sentencia.
Fortuna escondida detrás de prestanombres
La defensa del fundador del Cártel de Sinaloa sostiene que resulta imposible cubrir esa cantidad porque el capo no posee cuentas bancarias ni propiedades registradas directamente a su nombre.
Precisamente por ello comienza ahora la fase más complicada para las autoridades estadounidenses: localizar ranchos, empresas, desarrollos inmobiliarios, inversiones financieras y activos ocultos detrás de familiares, socios o prestanombres.
El objetivo no es detenerse en la cadena perpetua. Ahora buscan desmantelar completamente su patrimonio.
México quiere participar
Aunque la legislación estadounidense establece que el decomiso corresponde exclusivamente al gobierno de Estados Unidos, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que la Fiscalía General de la República analizará mecanismos para reclamar parte de esos recursos.
El argumento central es que la organización criminal obtuvo buena parte de sus ganancias mediante actividades desarrolladas en México y que las consecuencias sociales y económicas también fueron sufridas por la población mexicana.
Sin embargo, especialistas recuerdan que históricamente Washington rara vez comparte decomisos de esta magnitud con otros países.
Comienza la mayor operación de inteligencia financiera
Con la sentencia inicia también una ofensiva internacional para localizar el dinero oculto del Cártel de Sinaloa.
Participarán agencias como:
- Departamento de Justicia.
- Departamento del Tesoro.
- DEA.
- IRS.
- FinCEN.
- OFAC.
La investigación combinará inteligencia financiera, análisis masivo de datos, contabilidad forense, rastreo internacional de criptomonedas y cooperación con autoridades mexicanas para identificar propiedades, cuentas y empresas relacionadas con la organización.

Cada activo localizado podrá ser asegurado inmediatamente.
El dinero ya no viaja en maletas
Las investigaciones muestran que el esquema financiero del grupo encabezado por “El Mayo” evolucionó durante décadas.
En lugar de transportar grandes cantidades de efectivo, la organización utilizó sistemas de lavado cada vez más sofisticados:
- comercio internacional;
- empresas fachada;
- desarrollos inmobiliarios;
- estaciones de servicio;
- ganadería;
- constructoras;
- criptomonedas;
- redes financieras asiáticas;
- miles de pequeños depósitos bancarios conocidos como “pitufeo”.
El objetivo siempre fue el mismo: introducir dinero ilícito en la economía formal sin despertar alertas.
Empresas legales… bajo sospecha
Durante años, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) identificó decenas de empresas relacionadas con familiares y operadores de Ismael Zambada.
Entre ellas aparecen compañías dedicadas a:
- producción lechera;
- ganadería;
- transporte;
- constructoras;
- gasolineras;
- guarderías;
- parques recreativos;
- comercios;
- desarrollos turísticos.
Varias permanecieron abiertas durante años pese a figurar en listas de sanciones estadounidenses.
Contratos públicos bajo la lupa
Uno de los aspectos más delicados que resurgen con esta investigación es la relación entre algunas empresas posteriormente sancionadas por Estados Unidos y diversos contratos gubernamentales.
Casos documentados muestran que compañías vinculadas con familiares del capo obtuvieron contratos relacionados con:
- guarderías subrogadas;
- infraestructura;
- obra pública;
- suministro de combustibles;
- servicios diversos.
En varios casos continuaron operando debido a que en México no existía una homologación automática con las listas negras de la OFAC y porque legalmente estaban registradas a nombre de familiares o presuntos prestanombres sin antecedentes penales.
Contexto
La sentencia dictada contra Ismael Mario “El Mayo” Zambada representa uno de los mayores decomisos económicos impuestos por una corte federal estadounidense contra un líder del narcotráfico.
Más allá de la condena penal, el verdadero impacto podría producirse durante los próximos años, conforme las agencias financieras rastreen activos ocultos alrededor del mundo y reconstruyan la estructura empresarial que permitió al Cártel de Sinaloa mover miles de millones de dólares durante más de tres décadas.
Editorial P23
La verdadera herencia de “El Mayo” quizá no sea el narcotráfico, sino la sofisticación financiera que permitió convertir ganancias ilícitas en negocios aparentemente legales. La sentencia de Brooklyn abre una pregunta: ¿cómo pudo construirse un imperio económico de esta magnitud mientras empresas relacionadas obtenían contratos públicos, operaban dentro del sistema financiero y convivían durante años con la economía formal? La respuesta podría revelar una historia mucho más profunda que la de un capó legendario para escalar al diseño de un imperio criminal multinacional que pondrá a prueba a los más sofisticados métodos de investigación criminal del planeta. ¿Crees que recuperarán esa fortuna atribuida a Zambada? Tu opinión cuenta.


