Sinaloa y la apuesta pública por la reactivación
• La suspensión de la Expo Feria Canaco contrasta con el arranque de espectáculos deportivos y culturales masivos en el estado.-
Mazatlán, Sinaloa | 18 de octubre de 2026
Joaquín Rodríguez
La vida pública y económica de Mazatlán transcurre entre dos señales distintas. Mientras la iniciativa privada decidió cancelar uno de sus encuentros comerciales y recreativos tradicionales por el contexto de inseguridad, las autoridades estatales y municipales mantienen la agenda deportiva y cultural con operativos especiales para eventos de asistencia multitudinaria.
La diferencia no demuestra, por sí sola, que existan dos realidades de seguridad incompatibles. Sí plantea una pregunta pertinente: ¿cómo se mide la recuperación de la confianza cuando una organización empresarial considera que no hay condiciones para celebrar una feria durante varias semanas, mientras los gobiernos sostienen sus programas de entretenimiento y convivencia?
Cautela empresarial
La Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Mazatlán canceló la edición número 41 de su Expo Feria Canaco 2026, programada del 12 de noviembre al 6 de diciembre.
La decisión se tomó ante las preocupaciones por la seguridad y los cambios en los hábitos de salida de las familias. La organización había avanzado en la comercialización de espacios y en los preparativos, por lo que la suspensión interrumpe una actividad que involucra a comerciantes, expositores, proveedores y prestadores de servicios.
De acuerdo con los reportes periodísticos difundidos sobre el anuncio, alrededor del 80 por ciento de los espacios comerciales ya se había vendido. La cancelación representa, por tanto, algo más que la modificación de una cartelera: supone frenar un proyecto con compromisos comerciales previos.
La determinación no permite concluir que toda la actividad económica de Mazatlán se encuentre paralizada, pero evidencia que una organización empresarial consideró necesario anteponer la prevención a la realización de un evento de varias semanas.
Béisbol: convocatoria y operativo de seguridad
La temporada 2026-2027 de la Liga Mexicana del Pacífico comenzó con actividad en los estadios de Mazatlán y Culiacán. El miércoles 14 de octubre, el Teodoro Mariscal recibió el encuentro entre Venados y Tomateros; al día siguiente, las autoridades de seguridad informaron sobre un dispositivo especial en el estadio Juan Ley Fong, en la capital sinaloense.

La Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa informó que el Grupo Interinstitucional desplegó personal de distintas corporaciones para el juego inaugural del jueves 15 de octubre entre Tomateros de Culiacán y Venados de Mazatlán.
El operativo contempló patrullajes en las zonas aledañas al estadio y presencia de agentes en los accesos, con el propósito de prevenir alteraciones del orden y reducir riesgos para los asistentes. La dependencia también recordó que la ciudadanía puede recurrir al 911 para emergencias y al 089 para denuncias anónimas.
La información oficial confirma que la realización del espectáculo estuvo acompañada de medidas preventivas.
La cultura como instrumento para construir paz
La agenda cultural también se mantiene. El 15 de octubre, la gobernadora Graciela Domínguez Nava inauguró en Concordia el Festival Cultural Sinaloa 2026 y la primera Feria Municipal del Libro de ese municipio.
El festival contempla más de 320 actividades en los 20 municipios del estado, del 15 al 25 de octubre, con la participación de más de 2 mil artistas y creadores.
Durante la inauguración, Domínguez Nava sostuvo que la cultura y el arte son instrumentos de transformación social, integración y construcción de paz. La mandataria planteó que la cultura, además de ser un derecho, puede contribuir a fortalecer la convivencia y a enfrentar la descomposición social.
El programa incluye conciertos, teatro, danza, exposiciones, presentaciones editoriales y actividades académicas, con una participación destacada de creadores sinaloenses.
La apuesta cultural constituye una política pública que busca mantener espacios de encuentro y participación. Su continuidad es relevante, pero sus efectos sobre la seguridad y la cohesión social deben evaluarse por resultados, no únicamente por el número de actividades programadas.
Una economía con señales distintas
La cancelación de la Expo Feria Canaco y la continuidad de los eventos deportivos y culturales no son hechos necesariamente contradictorios. Cada actividad tiene costos, públicos, responsabilidades y necesidades operativas diferentes.
Pero la diferencia merece atención porque muestra que los actores económicos e institucionales toman decisiones distintas frente a un entorno compartido. Mientras Canaco optó por suspender una feria comercial, las autoridades mantuvieron sus programas y reforzaron la seguridad en un evento deportivo de gran convocatoria.
En paralelo, comerciantes y prestadores de servicios han expresado preocupación por los cambios en los hábitos de consumo y movilidad. Para dimensionar ese impacto se necesitan datos comparables sobre ventas, horarios de operación, empleo, afluencia a establecimientos y cancelaciones de eventos, además de testimonios verificables de los sectores afectados.
Sin esa información, sería prematuro afirmar que toda la economía nocturna está paralizada o atribuir cada cierre comercial exclusivamente a la violencia. La cautela editorial exige distinguir entre los hechos documentados, las explicaciones de las autoridades y las experiencias de los empresarios.
La prueba está en la vida cotidiana
Mazatlán enfrenta el desafío de sostener su actividad turística, comercial, deportiva y cultural mientras busca recuperar la confianza de residentes, trabajadores e inversionistas.
Un estadio con asistentes, una cartelera cultural activa y un operativo interinstitucional son señales de actividad y de capacidad organizativa. Una feria cancelada es, a su vez, una señal de cautela empresarial. Ninguno de esos elementos, tomado de manera aislada, explica por completo la situación del puerto.
La recuperación no puede medirse únicamente por la cantidad de personas que acuden a un espectáculo ni por el número de eventos anunciados. También requiere condiciones que permitan a los negocios operar, a los trabajadores trasladarse y a las familias participar en la vida pública sin que el temor determine sus decisiones.
La paz no se acredita con una sola fotografía de éxito ni se descarta con un solo evento cancelado. Se demuestra en la posibilidad de vivir, trabajar, trasladarse y convivir con certidumbre.
Tu opinión importa.


