Enero de 2026 comenzó en Sinaloa con una sensación ambigua: días que transcurrieron sin asesinatos registrados y jornadas que, de pronto, concentraron la violencia en pocas horas. Al cierre del mes, los datos oficiales de la Fiscalía General del Estado (FGE), revisados día por día, confirmaron una reducción en los tres delitos de alto impacto que se reportan de manera cotidiana: homicidio doloso, robo de vehículo y privación de la libertad. La comparación con enero de 2025 muestra menos víctimas y menos denuncias; sin embargo, la lectura fina revela que la violencia no desapareció, sino que cambió de ritmo y de forma.