Columna La Montaña · Por Óscar Loza Ochoa 16 de octubre de 2025
En Sinaloa, ser buscadora es caminar todos los días entre la fe y el riesgo. Lo mismo excavan
con las manos que se enfrentan al silencio del Estado. No buscan venganza, buscan a sus hijos.La mañana del 13 de octubre, un grupo de mujeres halló un cuerpo en las afueras de El Walamo. No era la primera vez ni será la última. El hallazgo fue reportado a la Fiscalía, pero el protocolo volvió a fallar: sin cadena de custodia, sin registro fotográfico, sin acompañamiento.
Las rastreadoras permanecieron ahí, bajo el sol, hasta que alguien decidió recoger los restos.

En los últimos años, la violencia se ha vuelto más selectiva y más cruel. La desaparición forzada no distingue barrios, edades ni colores de piel. Pero el poder político sigue tratando el tema como si se tratara de estadísticas, no de vidas humanas. Los informes se presentan con cifras, las madres con cruces y retratos.Cuando María de los Ángeles desapareció, su grupo no esperó a que llegara la ayuda. Salieron al monte, como siempre. Llevaban agua, palas y la esperanza de encontrarla viva. Lo que hallaron fue su bolso y un rosario. Nada más. La Fiscalía confirmó su muerte tres días después. Ningún detenido. Ninguna explicación.

El dolor no termina con el hallazgo. Empieza ahí. Empieza cuando el cuerpo vuelve a casa y
se enfrentan a un nuevo vacío: el de la justicia. Por eso las rastreadoras siguen buscando. No solo a los suyos, también a los que nadie reclama. Porque en cada fosa se entierran nombres,
y en cada nombre una historia que merecía ser contada.
Decir que las rastreadoras arriesgan la vida es quedarse corto. Viven en el filo de una navaja.
Son incómodas para el gobierno, temidas por los criminales e ignoradas por los medios nacionales.
Pero ellas no se rinden. Su fe es un mapa y su memoria una brújula.
El país las mira con respeto o con indiferencia, según el día. Pero mientras haya madres dispuestas a seguir el rastro del amor, habrá esperanza en este territorio de sombras.
**mitolyn**
Mitolyn is a carefully developed, plant-based formula created to help support metabolic efficiency and encourage healthy, lasting weight management.