- Sinaloa: historia, violencia y un Estado que no alcanza a proteger
Por Mario Martini | Especiales P23
En Sinaloa, el riesgo de ejercer el periodismo no comenzó ayer. Comenzó hace más de un siglo y quizá mucho antes.
Desde el asesinato de José Cayetano Valadés en Mazatlán (1879), ordenado desde el gobierno del estado, hasta los casos recientes, la violencia contra la prensa ha sido constante, mutante y persistente.
La muerte a puñaladas traperas del director del Semanario La Tarántula -realmente ponzoñoso para los abusadores de poder-, marcó la ruta que seguirían las agresiones contra periodistas desde el poder político que compite alícuotamente con los criminales.
Hoy, esa historia alcanza una cifra concreta: 251 agresiones documentadas entre 2022 y febrero de 2026 y 27 periodistas asesinados en el registro histórico.

Ningún caso resuelto. Y solo 3 casos admitidos -de 53 presentados- por la actual autoridad investigadora “especializada”.
A más de dos años de su reforma, el endurecimiento del Código Penal de Sinaloa no ha logrado convertirse en un disuasivo real frente a las agresiones contra periodistas y personas defensoras de derechos humanos.
Las sanciones previstas —de seis meses a cuatro años de prisión y multas económicas para quien, mediante violencia u obstrucción, limite el ejercicio periodístico o la libertad de expresión— contrastan con una realidad donde la impunidad persiste como regla.
Incluso la agravante que duplica la pena cuando el responsable es un servidor público no ha sido suficiente para frenar conductas que, en los hechos, siguen ocurriendo con preocupante frecuencia, evidenciando una brecha entre el marco legal y su aplicación efectiva.
La violencia se acumula. La justicia parece que no.
Violencia documentada
El Instituto de Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas de Sinaloa (IPPPDDHyP) ha construido un registro claro desde su operación en 2022:
- 251 agresiones acumuladas (2022–2026)
- Promedio mensual: 5.83
- Repunte reciente: febrero 2026 (10 casos)
Tipos de agresión:
- Amenazas (55%)
- Censura y bloqueo
- Ataques armados
- Privación de la vida
- Violencia digital
No es violencia aislada. Es un patrón sistemático de presión.
Contener la ola
En medio de ese contexto, el Instituto ha operado como primera línea de defensa:
- 1,518 medidas de protección otorgadas
- 745 medidas en periodo crítico (sep 2024–nov 2025)
- 140 expedientes activos por agresiones reales
Prevención:
- +700 medidas preventivas
- Chalecos de identificación
- Protocolos de auto protección
- Divulgación de la Ley de Protección y las penas en el Código Penal.
Capacitación:
690 actividades
8,322 personas beneficiadas, entre periodistas, defensores, estudiantes y funcionarios.
Método de la violencia
Las cifras lo revelan:
👉 La agresión no inicia con balas.
👉 Inicia con presión.
Sigue con:
Amenaza
Descalificación
Censura
Ataque
Es una estrategia de desgaste.
Mapa complejo de los agresores
- Crimen organizado (presunto): 108
- Particulares: 73
- Servidores públicos (todos los niveles): +70
Entonces, la violencia es híbrida: criminal + institucional.
Vicefiscalia Especializada: la decepción
Aquí está el quiebre.
La Vicefiscalía Especializada en Protección de Periodistas y Defensores de DerechosHumanos —creada recientemente para investigar estos delitos— no acompaña la dimensión del problema.
📉 Dato crítico: de 53 casos documentados como agresiones por desempeño de la actividad periodística o activismo social, la Vicefiscalia solo ha admitido 3 casos. Menos del 6%
🧠 Interpretación:
Esto quiere decir que el Estado reconoce la violencia…, pero no la procesa penalmente, alentando impunidad, desconfianza y sub registro real. .
Ruta trágica del periodismo en Sinaloa
La violencia actual contra periodistas tiene raíz histórica.
Casos emblemáticos:
- 1879: José Cayetano Valadés (Mazatlán)
- 1911: José Sabás de la Mora
- 1917: Faustino Díaz (desaparecido)
- 1949: José María Jiménez Rubio
- Años 70–80: ola de violencia en contexto del narcotráfico
- 2017: Javier Valdez
- 2022: Luis Enrique Ramírez
Total de casos documentados: 27 periodistas asesinados o desaparecidos
No es una crisis nueva. Es la continuidad histórica de violencia contra la palabra.
Quienes son las víctimas en la actualidad?
Periodistas de nota roja
Colectivos de búsqueda
Defensores de derechos humanos
Los que narran la violencia son los que la padecen.
A pesar del contexto, Sinaloa impulsó la REDPRO (13 estados), coordinada con ONU-DH, Artículo 19 y CIMAC
El modelo institucional existe. Pero enfrenta límites estructurales.
Dique imperfecto
El Instituto contiene.
La violencia avanza.
La justicia no alcanza.
Sinaloa no carece de mecanismos.
Carece de articulación efectiva.
Lectura editorial P23
En Sinaloa, informar es resistir. Y resistir tiene costo. Un siglo después del primer asesinato documentado,la pregunta sigue siendo la misma:
¿quién protege a quien informa?
Hoy hay más datos, más instituciones, más discursos. Pero la respuesta sigue incompleta. Porque cuando el Estado documenta 251 agresiones y solo investiga 3,no estamos ante una falla. Estamos ante una decisión.
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