Coahuila perfila duro revés para Morena; PRI-UDC duplica ventaja en resultados preliminares
Saltillo, Coahuila | 8 de junio de 2026 | Redacción P23
La elección para renovar el Congreso de Coahuila perfila una victoria contundente de la alianza PRI-UDC y uno de los reveses más importantes para Morena en lo que va de 2026.
De acuerdo con los resultados preliminares reportados durante la noche electoral, con alrededor del 21 por ciento de las actas computadas, la alianza PRI-UDC acumulaba cerca de 138 mil votos, equivalentes al 56 por ciento de la votación, mientras que Morena registraba aproximadamente 62 mil sufragios, alrededor del 25 por ciento. (El País)
La diferencia superior a 30 puntos porcentuales permitió al priismo perfilarse como ganador en la mayoría de los 16 distritos de mayoría relativa que estaban en disputa para integrar el Congreso local. (El País)
Contexto
La elección de Coahuila es observada a nivel nacional por tratarse de uno de los últimos bastiones históricos del PRI en el país. Mientras Morena domina la mayoría de las entidades federativas, el estado norteño se ha mantenido como una excepción política gracias a la fortaleza de la estructura territorial priista y a una narrativa centrada en la seguridad pública y la estabilidad económica. (El País)
La jornada electoral se desarrolló con una participación cercana al 48 por ciento y sin incidentes mayores reportados por las autoridades electorales. (El País)
Aunque Morena denunció presuntas irregularidades y compra de votos, hasta el cierre de esta edición los resultados preliminares mantenían una amplia ventaja para la coalición PRI-UDC. (El País)
Editorial P23
Más allá del reparto de curules, la elección de Coahuila representa una señal política relevante rumbo a 2027. Si la tendencia observada en los resultados preliminares se confirma en los cómputos oficiales, Morena no solo habría perdido una elección legislativa estatal: habría evidenciado las dificultades que enfrenta para construir estructuras locales sólidas en territorios donde el PRI conserva redes políticas, sociales y electorales construidas durante décadas.
Coahuila vuelve a recordar una vieja lección de la política mexicana: las marcas nacionales ganan elecciones, pero las estructuras territoriales siguen siendo determinantes para conservar el poder.

