El Gran Acuario Mazatlán Mar de Cortés continúa renovando su oferta con nuevas experiencias que fortalecen su apuesta por la conservación, el rescate de especies y la educación ambiental.

Entre las novedades destacan nuevos embajadores del mundo marino, como Lola y Ely, dos lobitas marinas que hoy representan historias de vida, rehabilitación y cuidado especializado.

Lola, un ejemplar juvenil, logró sobrevivir gracias a la atención del hospital de fauna del acuario, mientras que Ely, con más de 25 años, se ha convertido en símbolo de experiencia y aprendizaje para nuevas generaciones.

Rescate y conservación: el Santuario Tucán

Otra de las experiencias clave es el Santuario Tucán, donde habitan ejemplares de tucán pico de canoa rescatados del tráfico ilegal.

Estos animales fueron recuperados en condiciones vulnerables. Hoy viven en un entorno seguro y forman parte de programas de educación ambiental

Los visitantes pueden conocerlos de cerca e incluso interactuar con ellos, en un espacio diseñado para generar conciencia sobre la protección de la fauna.

Capibaras y conexión con el público

El recorrido también suma a cuatro capibaras que se han convertido en uno de los principales atractivos.

Su comportamiento amigable, sociable, y cercano al visitant ha hecho de su hábitat uno de los puntos más visitados dentro del acuario.

Encuentro Animal: experiencia interactiva

El programa Encuentro Animal permite a los visitantes convivir con:

Aves Reptiles Venados cola blanca

Una experiencia que combina contacto directo con aprendizaje sobre el entorno natural.

LECTURA P23

El acuario no solo exhibe especies: construye narrativa de rescate, rehabilitación y conciencia ambiental.

Mazatlán apuesta así por un turismo que no solo entretiene, sino que también educa.

FUENTE

Gran Acuario Mazatlán Mar de Cortés (comunicado)