Hace 45 años comenzamos a contar una historia y esa historia no se ha ido
• Editorial sobre un parto.-
• Raúl Ledón: cuentas de un alcalde emergente.-
• Último año de Martín Gavica en la COMUN.-
• Avanza el gobierno sobre la iniciativa privada: Emilio Goicoechea.-
• Advertencia de Toledo a la UAS.
• Un Comentario de Francisco Chiquete .-
• Violación y muerte de Patricia de 5 años.-
• Toño Becerra y las mafias del boxeo.-
Mazatlán, Sinaloa | 11 agosto 2026 | Crónica de Mario Martini | P23-45Años
Hay historias que nacen con la pretensión de cambiar el mundo y hay otras más modestas que nacen porque alguien decide simplemente no quedarse callado. A esta pertenece la historia de Paralelo 23.
No nació en una gran sala de redacción sino en una pequeña oficina frente a La Acrópolis, prestada por el licenciado Miguel Ángel García Granados que no la ocupaba porque había asumido la oficialía mayor del gobierno municipal de Mazatlán.
Por supuesto, no había computadoras, internet ni teléfonos celulares, mucho menos redes sociales. Había un par de máquinas de escribir Royal y Smith Corona, algunos paquetes de hojas, fotografías reveladas en el baño como laboratorio, tipómetro, pegamento, cuchillas de corte y largas noches de trabajo. Había también una certeza:
Mazatlán y Sinaloa necesitaban una publicación que mirara la realidad con otros ojos”.
El 12 de enero de 1981 salió a la calle el primer número de una revista que presentamos como Revista quincenal de información y comentarios, impresa en una precisa prensa Heidelberg de Impresora y Papelera de la familia Domínguez Kelly sobre la calle Belisario Domínguez.
Su propósito era sencillo de escribir, pero difícil de cumplir: hacer periodismo independiente de investigación y análisis en una época en la que la información viajaba lentamente y el poder trazaba la línea editorial de la mayoría de los medios de comunicación. La revista no nació para agradar sino para tratar de explicar la cotidianidad y, principalmente, para incomodar al poder.

Editorial que todavía respira
Desde su primera edición, dejamos claro que no pretendía ser una publicación convencional. En el texto de presentación, titulado Paralelo 23, un esfuerzo por nuestra comunicación. describimos el nacimiento de la revista como un parto difícil y reivindicamos desde el comienzo su vocación independiente:
Después de un sufrido y penoso embarazo y de un prolongado parto, hoy —felizmente— nace PARALELO 23, que usted, precisamente, tiene entre manos.”
La declaración de principios era explícita: una aventura periodística construida desde Sinaloa y desde una posición deliberadamente crítica:
PARALELO 23 es, sin duda, el esfuerzo de un reducido grupo de aventureros, de surrealistas de la información, de idealistas recalcitrantes que —paralelamente— ama su profesión y su ubicación. Nacemos y vivimos en el Paralelo 23, contemplados de cerca por el inmutable Trópico de Cáncer.”
Y definimos también al lector al que queríamos hablarle: al ciudadano común, el trabajador, quien padecía la injusticia y mantenía un vínculo profundo con su tierra:
Nos sentimos con muchas ganas de iniciar nuestro convivir cotidiano con usted que invariablemente sale todos los días a la calle a rifarse el físico, que es tan común y corriente como nosotros, que tiene esperanzas de algún día vivir en mejores condiciones, que aborrece la injusticia y que quiere profundamente la entraña de su tierra. Con usted estamos hablando.”
Terminamos con una idea:
LA FELICIDAD ES UNO DE LOS MUCHOS MITOS QUE ALUCINAN AL HOMBRE…HOY ESTAMOS ALUCINANDO JUNTOS»
Cuarenta y cinco años después, esas palabras siguen conservando una fuerza inesperada. No porque hayamos adivinado el futuro sino porque entendímos algo esencial: el periodismo no consiste únicamente en contar lo que sucede; consiste en ayudar a comprender por qué sucede. Y no importa si se ejerce con prensa plana o inteligencia artificial.
Radiografía del Mazatlán de 1981
Abrir aquel primer número es volver a caminar por el Mazatlán de principios de los años ochenta, al inicio del toledismo en Sinaloa.
En sus páginas conviven la política, la economía, la universidad, la empresa, la cultura, el deporte y los problemas sociales. No existían algoritmos que decidieran qué debía leer la gente. Existía un criterio editorial que buscaba explicar la ciudad en todas sus dimensiones e iba en busca de lectores por el propio peso de la información.
La primera gran nota analizaba el desempeño del entonces presidente municipal Raúl Ledón Márquez. No era una crónica complaciente desde el título: Raúl Ledón: el desempeño de un emergente. Recordaba así que el alcalde había llegado al poder no por méritos propios sino porque la iniciativa privada había rechazado la candidatura de Telésforo el chito Michel Soto, compadre del gobernador. Y él era un emergente del que nadie esperaba mucho por su bajo perfil en política.
El artículo reconoció avances, pero también advirtió las limitaciones de un gobierno que enfrentaba inercias políticas y administrativas.
Ciertamente muy pocos, fuera de los que integraron su equipo de trabajo, pueden estar satisfechos por los logros del trienio, pero, en cambio, la corriente tecnocrática de las actuales administraciones gubernamentales puede encontrar en el trabajo de Ledón Márquez uno de los más serios intentos por aplicar el renacido apotegma: mucha administración y poca política”.

Imagen restaurada con IA
Han pasado más de cuatro décadas. Cambiaron los nombres de los alcaldes, pero la discusión sobre la eficacia administrativa, la transparencia y los resultados del gobierno municipal continúa siendo parte del debate público.
La iniciativa privada también pregunta
Otro de los textos centrales fue la entrevista al dirigente empresarial Emilio Goicoechea Luna, titulada: Nubarrones y Amenazas para la Iniciativa Privada
Lejos del discurso protocolario, planteaba preocupaciones que hoy siguen sonando familiares.
El Estado habla y establece grandes programa, pero estos programas no son sino una invitación para que la iniciativa privada se vaya despidiendo de actividades económicas en las que participa.”
Más adelante advertía:
Nos preocupa que la empresa privada se vea cada vez con menos libertad para decidir.”

Cuarenta y cinco años después, la conversación entre gobierno, inversión privada y desarrollo económico continúa ocupando titulares.
Tensión política
En su columna Un Comentario, Francisco Chiquete recuperó episodios de la vida política sinaloense y puso el foco en los personajes que comenzaban a disputar espacios de poder. Uno de ellos era Antonio Toledo Corro, a quien ubicó desde una escena ocurrida a fines de 1976,
A fines de 1976, nos encontrábamos con el periodista Rafael Franco Zazueta en la cenaduría de La Negra, cuando llegó —solo y su alma— el entonces diputado federal electo Antonio Toledo Corro.
La columna mostraba ya el tono que caracterizaría a Chiquete: la anécdota como puerta de entrada al análisis político, el nombre propio como evidencia y la ironía como recurso narrativo.
Ya desde el nacimiento de Paralelo 23, Chiquete registraba el carácter de quien años después ocuparía la gubernatura de Sinaloa.
Franco lo abordó fuera de entrevista: Mi Tigre, ¿ya vio las declaraciones del presidente Echeverría?
—No ¿cuáles fueron? — —Que el poder económico jamás podrá quitarle el poder político a la revolución…Oido esto, Toledo dió un puñetazo en la mesa, y afirmó voz en cuello —¡Claro que no nos lo van a quitar..!—
La anécdota, recuperada por Chiquete en el primer número, retrata el ambiente político en el que comenzaría a desenvolverse nuestra publicación.
Advertencia a la UAS
Anticipamos en 1981 la colisión del gobierno de Antonio Toledo Corro y la Universidad Autónoma de Sinaloa.
En momentos en que sus luchas internas y externas la hacen centro de la atención general en el estado, la Universidad Autónoma de Sinaloa ha sido también motivo de definiciones políticas entre dos grupos que, desde el mismo partido y la misma estructura, se disputan su supremacía estatal.”
Recogimos también una advertencia del gobernador electo:
De un lado, el hoy gobernador electo Antonio Toledo Corro habló en reuniones electorales y en entrevistas de prensa, de dar todo el apoyo y libertad a la Universidad, pero advirtió: los estudiantes a estudiar. No admitiré desórdenes.”
Detrás de esa frase estaba el creciente activismo universitario y el proyecto de construir una Universidad Democrática, Crítica y Popular que durante su gobierno terminó dando forma a la Universidad de Occidente y a los Colegios de Bachilleres.
La tensión no tardaría en trasladarse a las calles. Registramos el desalojo de estudiantes en Mazatlán y las protestas por mayor subsidio en Culiacán:
Ambas cosas hicieron crisis el seis de noviembre, en que fueron desalojados en Mazatlán estudiantes que habían tomado un hotel para exigir la creación de una nueva casa del estudiante. Y en Culiacán se registraron algunas escaramuzas durante la concentración estatal en demanda de mayor subsidio
Y la revista iba todavía más lejos. Al analizar la postura del gobernador electo:
…es dable creer que Toledo ya pone en práctica su criterio con respecto de la universidad, y advierte de una vez por todas lo que ocurrirá si los universitarios hacen algo más que estudiar.”
Aquellas páginas adquieren otra dimensión actualmente: no sólo cuentan lo que ocurrió; muestran cómo una publicación recién nacida comenzó a ejercer una de las funciones esenciales del periodismo: leer al poder mientras el poder todavía se está acomodando.
Literatura y cultura
La primera edición también abrió espacio para la literatura y la cultura. El reconocido escritor Antonio Haas Espinoza de los Monteros inauguró su Vaciléxico, columna que habría de convertirse en una de las voces singulares de Paralelo 23. Egresado de Harvard, Haas encontraba historias en las palabras, en sus orígenes y, sobre todo, en la manera en que los sinaloenses las habían hecho suyas.
En aquella primera entrega recuperó una expresión popular ligada a las tormentas de octubre: el cordonazo de San Francisco. Y recordó el viejo dicho que escuchó de un ranchero:
Azota al agricultor, hunde al naviero y hace rico al ferretero”.
Teníamos muy claro que sumar a una sociedad también significaba conservar sus palabras, sus dichos y su memoria.
El reportaje que nadie quería publicar
Pero quizá el texto más adelantado a su tiempo lo publicamos en las páginas 16, 17 y 18:
El niño y su abandono en una sociedad indiferente”, dedicó un reportaje completo a denunciar el abandono físico, emocional y social que sufrían miles de menores.
En una época en la que casi nadie hablaba de violencia y violaciones sexuales contra la infancia, Paralelo 23 publicó una frase que sigue estremeciendo:
La violencia contra menores, delito sin castigo.”

Y más adelante exhibimos un caso desgarrador que mostraba de cuerpo entero la impunidad de violadores y pederastas:
Para Patricia, de cinco años de edad, las cosas y la vida recién comenzaban. Como todos los niños de su edad, no se preocupaba por nada y su ocupación era bien sencilla: jugar, comer y dormir. Las penosas levantadas en la mañana para ir a la escuela podían aguardar un tiempo más. Nada, absolutamente, le preocupaba. Todo estaba bien. Un día del mes de abril de 1975, a las 23:30 horas, salió de su hogar —enviada por sus padres— a recoger una ropa que estaba en el tendedero próximo a su vivienda. Ya no volvió. Fue encontrada al otro día, a las 13 horas, en un pozo de agua cercano a su hogar, violada y muerta.
Más tarde se supo que el autor del criminal suceso fue un albañil de 40 años de edad, quien fue capturado por la policía y declaró que la niña lo siguió mansamente, la internó en la oscuridad y la violó. La menor entró en un trance agónico, por lo que la arrojó a un pozo de agua de una profundidad de dos metros y medio. El mismo albañil ya había violado a otra menor y salido de la cárcel mediante una fianza. Las violaciones de menores, como el desamparo, son realidades sociales que menudean en el Juzgado de Primera Instancia del Ramo Penal de Mazatlán, todos sin castigo…
Todavía faltaban décadas para que la protección de la niñez ocupara un lugar permanente en la agenda pública, pero Paralelo 23 ya estaba ahí.
Espacio para la cultura y el deporte
Aquella primera edición pretendía demostrar que una comunidad no puede entenderse únicamente desde la política.
Por eso convivían sin fricciones una entrevista con el boxeador Toño Becerra y una reflexión sobre educación dedicada a la profesora Agustina Monterde.
A seis años de recibir golpes, Toño Becerra decía que los mas dolorosos no los había recibido en el ring, sino fuera del cuadrilátero: los propinados por las mafias que, según denunciaba, controlaban el boxeo mexicano y le habían impedido obtener una oportunidad para pelear por el Campeonato Mundial. El peleador, decepcionado de una profesión de dar y recibir, se fijaba un año de plazo para llegar a esa oportunidad.
Si no se hace, mejor me retiro de una vez por todas”, advertía, aunque reconocía que no sabía hacer otra cosa más que boxear.
Cabeceamos la entrevista: Toño Becerra se Fija un Plazo: un año Para Noquear a las Mafias. El púgil identificaba lo que consideraba su principal obstáculo: la falta de peleas frecuentes, salir de Mazatlán y, sobre todo:
encontrar un buen promotor que me consiga buenas peleas a nivel mundial”.
Su argumento era contundente: ya había enfrentado y vencido a boxeadores clasificados, incluso había logrado pegarle a Salvador Sánchez, pero seguía fuera de las clasificaciones.
El box es una mafia; con ese triunfo yo debería estar arriba y sin embargo veme”, decía.
En este negocio se necesita de un buen padrino para progresar.”
Era un periodismo que entendía que una ciudad también se construye desde sus maestros, sus deportistas, sus escritores y sus artistas.

Lo que cambió y lo que permanece
Todavía pasarían varios años para que desaparecieran los linotipos, los negativos fotográficos y las mesas de armado. Aún no asomaban las computadoras, Internet, redes sociales, teléfonos inteligentes e inteligencia artificial.
Hoy una noticia puede publicarse en segundos y recorrer el mundo antes de que termine de escribirse. Sin embargo, la esencia sigue siendo la misma: observar, preguntar, verificar, investigar, contar y seguir contando porque el verdadero patrimonio de Paralelo 23 nunca fue el papel, nunca fue la tinta, nunca fue la imprenta. Fue y ha sido su independencia e irreverencia frente al poder. .
Conversación que sigue abierta
Aquel primer número no fue solamente el nacimiento de una revista. Fue el inicio de una conversación con la sociedad sinaloense, una conversación que ha sobrevivido a gobiernos, crisis económicas, cambios tecnológicos y transformaciones políticas.
Las revistas, por supuesto, envejecen, los periódicos se amarillean por el olvido, las noticias son destellos fugaces. Pero las historias verdaderas encuentran siempre la manera de permanecer. Y esta historia, cuarenta y cinco años después, aún no se ha ido.
El primer Paralelo 23
CONTENIDO
Editorial
Un Comentario (Notas Sobre Politica)
Entrevista a Emilio Goicoechea: La IP, Amenazada
Ledón Márquez:lo Positivo y Negativo
Vaciléxico
Reportaje: Violaciones a menores y abandono Infantil
Deportes: Toño Becerra en la
Ofensiva Final
- Fecha de publicación: 12 de enero de 1981.
- Formato: Revista quincenal de información y comentarios.
- Portada; cuadro de la colección Al Cuidado de las Vírgenes del pintor morelense Carlos Bueno Poblet
- Editorial: Paralelo 23, un esfuerzo por nuestra comunicación.
- Análisis político: Un Comentario por Francisco Chiquete
- Entrevista central: Emilio Goicoechea y el futuro de la iniciativa privada por Mario Martini.
- Reportaje principal: El niño y su abandono en una sociedad indiferente.
- Otros contenidos: Universidad, economía, agricultura, cultura, deportes y opinión.
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- Impresa en los talleres de Impresora Papelera de Mazatlán
Una entrega cada martes




