Mientras el crimen usa inteligencia artificial, las fiscalías siguen investigando con tecnología del siglo pasado
• Sólo 3 de 29 fiscalías pueden rastrear direcciones IP, una capacidad básica para combatir la ciberdelincuencia.
• Diagnóstico nacional revela que la transformación digital de las fiscalías mexicanas avanza con lentitud, mientras la delincuencia aprovecha tecnologías cada vez más sofisticadas.
Especial P23 | 18 julio 2026 | Mario Martini
La capacidad del crimen organizado para utilizar teléfonos encriptados, redes sociales, inteligencia artificial, criptomonedas y plataformas digitales contrasta con la realidad de buena parte de las fiscalías mexicanas, que continúan investigando delitos con sistemas fragmentados, procesos manuales y herramientas tecnológicas insuficientes.
Esa es una de las principales conclusiones del estudio “Justicia Digital: tecnología aplicada a la investigación criminal en México”, elaborado por México Evalúa, que analiza por primera vez las capacidades tecnológicas de las 29 fiscalías estatales participantes y documenta una brecha que compromete la eficacia de la procuración de justicia.
Justicia digital que aún no despega
El informe sostiene que la digitalización no consiste únicamente en comprar computadoras o instalar software.
La verdadera transformación implica rediseñar completamente la forma en que las instituciones investigan, administran evidencia, protegen información, coordinan investigaciones y presentan casos ante los tribunales.
Sin embargo, el estudio encontró que muchas fiscalías simplemente trasladaron procedimientos tradicionales al formato digital, sin modificar los modelos de investigación ni aprovechar plenamente las capacidades tecnológicas disponibles.

Las mayores carencias
México Evalúa evaluó catorce tipos distintos de herramientas tecnológicas agrupadas en cuatro grandes áreas:
- Gestión de casos.
- Protección del personal.
- Investigación forense.
- Facilitación de procesos penales.
Los resultados muestran importantes rezagos.
Uno de los datos más preocupantes señala que únicamente tres de las 29 fiscalías evaluadas (10.3%) cuentan con capacidades para rastrear direcciones IP, una herramienta indispensable para investigar delitos como fraude electrónico, extorsión digital, pornografía infantil, secuestro virtual y diversas modalidades de ciberdelincuencia.

Mucha tecnología… poco aprovechamiento
El estudio también identifica que diversas fiscalías poseen ciertas herramientas tecnológicas, pero éstas funcionan de manera aislada.
Los sistemas no comparten información entre sí.
Las bases de datos permanecen fragmentadas.
Las investigaciones dependen todavía de documentos físicos y múltiples capturas manuales de información.
En consecuencia, los tiempos de investigación aumentan y la calidad de las carpetas de investigación disminuye.
La delincuencia avanza más rápido
Mientras las organizaciones criminales utilizan aplicaciones cifradas, redes privadas, inteligencia artificial, drones, criptomonedas y complejas estructuras digitales para ocultar sus operaciones, las instituciones encargadas de perseguir el delito avanzan con mucha mayor lentitud.
México Evalúa advierte que esta asimetría tecnológica favorece la impunidad y limita la capacidad del Estado para responder a nuevas formas de criminalidad.
No basta comprar computadoras
El reporte insiste en que la transformación digital requiere mucho más que inversión en infraestructura.
También demanda:
- capacitación permanente del personal;
- estándares nacionales de interoperabilidad;
- fortalecimiento de la ciberseguridad;
- protección de datos personales;
- actualización constante de los sistemas;
- coordinación entre fiscalías y otras instituciones de seguridad y justicia.
Sin estos elementos, la tecnología termina convirtiéndose únicamente en un gasto administrativo sin impacto real sobre la investigación criminal.
Un reto nacional
México Evalúa plantea que la justicia digital debe convertirse en una política pública de Estado y no depender de proyectos aislados impulsados por cada administración.
La organización propone desarrollar una agenda nacional que permita homologar capacidades tecnológicas, reducir las brechas entre entidades y garantizar investigaciones más eficientes, transparentes y con mayor solidez probatoria.
En un contexto donde la criminalidad evoluciona aceleradamente mediante herramientas digitales, el verdadero desafío para México no consiste únicamente en modernizar computadoras, sino en construir fiscalías capaces de investigar con la misma velocidad con la que evolucionan los delitos.
Numeralia
“Sólo 3 de 29 fiscalías pueden rastrear direcciones IP, una capacidad básica para combatir la ciberdelincuencia.”
“Digitalizar expedientes no significa transformar la investigación criminal.”
“La tecnología del crimen avanza más rápido que la tecnología del Estado.”
DATOS CLAVE
- Se analizaron 29 fiscalías estatales.
- El estudio evaluó 14 herramientas tecnológicas.
- Las capacidades se agruparon en cuatro áreas estratégicas.
- Sólo 10.3% de las fiscalías cuentan con rastreo de direcciones IP.
- Persisten problemas de interoperabilidad, capacitación y gestión de datos.


