Lunes de 1944: Confeti, lágrimas… y el magnicidio que detuvo al Carnaval

Mazatlán no dormía. Era febrero de 1944 y el Carnaval ardía en luces, música y pólvora.
Pero mientras la ciudad celebraba, alguien ya había decidido que esa fiesta terminaría en tragedia.

A las 3:45 de la madrugada, el gobernador de Sinaloa, Rodolfo T. Loaiza, yacía muerto.