Necesariamente Incómoda | La innegable crisis de seguridad en Quintana Roo
Quintana Roo, QR| 04 agosto 2026 | Graciela Machuca Martínez | Maya Sin Fronteras | P23
Quintana Roo atraviesa una de sus crisis de seguridad más agudas, evidenciando un colapso institucional que no se puede ocultar con discursos oficiales ni con compras gubernamentales. Constantemente, las autoridades anuncian inversiones públicas millonarias: instalación de cámaras de videovigilancia de última generación, adquisición de flotillas de patrullas, equipamiento táctico y operativos especiales con un fuerte despliegue de corporaciones estatales, fuerzas militares y la Guardia Nacional. Sin embargo, en las calles, en las carreteras y en los hogares quintanarroenses, la violencia no cesa.
El fracaso de las estrategias y políticas públicas de seguridad en el estado radica en una desconexión fundamental entre el gasto público y la capacidad de respuesta. Las corporaciones se han vuelto reactivas, llegando a las escenas del crimen únicamente para acordonar el área y realizar levantamientos de cuerpos, mientras la prevención y la inteligencia brillan por su ausencia.
El caso más alarmante que ilustra la inoperancia del sistema es la reciente emboscada en el tramo carretero Bacalar-Buenavista. De acuerdo con denuncias de los familiares, las víctimas realizaron hasta 60 llamadas de auxilio al 911 durante la persecución. A pesar de los millones invertidos en los centros de control (C5), el auxilio nunca llegó. Ninguna patrulla, ningún retén y ninguna cámara lograron frenar a un comando armado que transitaba impunemente por la carretera federal 307.

Esta impunidad alimenta la percepción ciudadana de una presunta complicidad institucional. Los habitantes denuncian que los mismos vehículos criminales operan a plena luz del día en los poblados, cobrando cuotas, mientras el aparato de seguridad del Estado parece mirar hacia otro lado.
Aquí una radiografía de los hechos de violencia recientes que exponen la vulnerabilidad en la que se encuentran los municipios del estado de Quintana Roo, con información publicada por Cambio 22, así como fuentes gubernamentales públicas y denuncias de familiares de víctimas.
Othón P. Blanco y Bacalar: carreteras de la muerte y ataques a menores
El sur del estado, se ha convertido en una zona de guerra.
Emboscada en la carretera 307 (Bacalar-Buenavista): Un comando armado persiguió y disparó contra un vehículo familiar. El saldo fue el asesinato del empresario Néstor Poot (29 años) y una mujer (26 años). Tres personas resultaron gravemente heridas, entre ellas una niña de apenas tres años. Los agresores escaparon con rumbo a Felipe Carrillo Puerto, sin ser interceptados.
Ataque en Chetumal: En la colonia Centenario, sujetos en motocicleta dispararon con armas largas contra un vehículo, hiriendo al conductor y a una niña de 11 años.
Desapariciones: La Fiscalía emitió alertas por la desaparición del joven Christian Alejandro Jiménez Méndez (23 años) en Bacalar.
Benito Juárez (Cancún): Una semana teñida de sangre
Del 27 de julio al 2 de agosto, el principal polo turístico del estado registró una ola de homicidios dolosos que superó la capacidad de contención de la policía municipal.
Supermanzana 259: Hallazgo del cuerpo de un hombre con evidentes huellas de tortura dentro de una camioneta abandonada.
Supermanzana 67: Un recolector de chatarra, atacado a balazos cerca del mercado El Chetumalito, perdió la vida horas después en el Hospital General.
Supermanzana 235: Ejecución a balazos de una mujer. Los agresores dejaron una cartulina con mensajes de la delincuencia organizada.
En la Supermanzana 106 se localizó un cuerpo envuelto en una cobija; en la colonia Carabanchel, un cadáver con marcas de estrangulamiento y heridas de arma blanca; y en un lote de Las Pencas, el cuerpo de un hombre conocido como «el Zombie». Además, flotó un cadáver cerca de la red sargacera en Playa del Niño.
José María Morelos: Desapariciones y extorsión cibernética
La violencia ha mutado y adoptado nuevas tecnologías para el terror.
Desaparición y extorsión con IA: Se reportó la desaparición de Edgar Joel Acosta Blanco (32 años), trabajador de CAPA. Ante la tragedia, los delincuentes han comenzado a utilizar herramientas de Inteligencia Artificial para manipular fotografías, simular que la víctima está secuestrada o golpeada, y exigir rescates económicos a la familia, explotando su vulnerabilidad.
Felipe Carrillo Puerto y Tulum: El hoyo negro de las desapariciones
La crisis de personas no localizadas se agudiza en la zona maya y el noveno municipio.
Felipe Carrillo Puerto: En menos de 12 horas, la Fiscalía activó fichas de búsqueda para Raúl Gómez Morales (46 años) y Humberto Niño de la Cruz (31 años), evidenciando un patrón de desapariciones en el municipio.
Tulum: Continúa la búsqueda de Eliud Lahad Yama Hernández (31 años), quien padece esquizofrenia paranoide y está desaparecido desde mayo.
Cozumel: La violencia alcanza a los más jóvenes
La isla de las golondrinas no escapa a la dinámica del sicariato.
Colonia Emiliano Zapata: Un sicario disparó en al menos ocho ocasiones contra dos jóvenes. El ataque dejó como saldo la muerte de un adolescente de 16 años y a un joven de 20 años gravemente herido. Los responsables huyeron en motocicleta con total impunidad.
Playa del Carmen, la esperanza pérdida
Mientras el gobierno municipal dice que trabaja por la imagen en la zona turística, colonias como Villas del Sol, la Luis Donaldo Colosio o Misión de las Flores sufren el abandono institucional, convirtiéndose en escenarios recurrentes de ejecuciones, hallazgos de cuerpos y ajustes de cuentas.
Aquí, solo una muestra:
25 de julio. Un sujeto armado disparó en repetidas ocasiones contra el bar La Victoria, ubicado sobre la Quinta Avenida entre las calles 4 y 6 en la zona turística. La agresión dejó como saldo a un mesero de 52 años herido de bala.
3 de agosto. Una mujer fue atacada a balazos en la zona de asentamiento irregular conocida como Las Torres de la CFE. La víctima resultó con lesiones de gravedad y fue trasladada de emergencia al Hospital General.
3 de agosto. Un empleado de la tienda King Smoke Shop, situada en el cruce de las avenidas CTM y 30 en la colonia Zazil-Há, fue herido en el cuello con un arma blanca durante un violento intento de asalto al resistirse al robo.
La penetración del crimen organizado no solo se mide por el calibre de sus armas, sino por la facilidad con la que logran controlar territorios, movilizarse por carreteras federales, ejecutar familias completas y desaparecer ciudadanos frente a un sistema de vigilancia estatal que cuesta miles de millones de pesos, pero que resulta inoperante al momento de proteger la vida.
No bastan los comunicados oficiales posteriores a las tragedias; Quintana Roo requiere depuración de sus cuerpos policiales, transparencia en las omisiones del C5 y una estrategia que garantice que el millonario presupuesto de seguridad se traduzca, de una vez por todas, en paz para la ciudadanía.


