DOMINGRILLA

DominGrilla | La liberación del joyero; ¿y la Fiscalía Estatal?:
Acusado y “apoyado”

Mazatlán, Sinaloa | 20 septiembre 2026

FRANCISCO CHIQUETE

Haiga sido como haiga sido, ayer se conoció la liberación del joyero Mario Zúñiga Ramos, secuestrado en Culiacán el pasado jueves.

Hay fotos del lugar en que estuvo cautivo, de la vigilancia que posteriormente instalaron las fuerzas armadas y la precisión de que el afectado salió con vida y en completo estado de salud, tras 40 horas de cautiverio, pero no hay una versión oficial que nos permita saber si fue puesto en libertad por las autoridades o por los delincuentes, ni se sabe si hubo o no pago de rescate.

Es muy importante el regreso de una vida humana. Normalmente los levantones son mortales en un alto porcentaje, y los secuestros, en las condiciones que vive Sinaloa, pueden serlo también.

Pero en este caso concurren dos circunstancias especiales: la mañana del secuestro estuvo en Sinaloa el gabinete de seguridad del gobierno federal y este domingo viene a Culiacán la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, a decirnos lo bien que va el país y lo avanzados que estamos en seguridad pública y economía.

Las autoridades no podían permitir que un caso tan escandaloso como el del empresario joyero terminara en una desgracia.

Ya sea que ubicaron la casa de seguridad, que negociaron con los captores o que dieron un golpe con todas las de la ley, aunque aparentemente no hay detenidos, las fuerzas armadas o policiacas se aventaron un éxito que a todos nos alegra, pero también nos lleva a reflexionar: si aquí fue posible, ¿por qué no en otros casos?

La joven maestra de Escuinapa fue asesinada a mansalva en plena calle y ante todo mundo, pero ni un solo responsable de la seguridad ha tenido la atención de comprometerse a hacer justicia. Y así como su caso, el de miles de sinaloenses más.

Si el acicate fue el reto de secuestrar a alguien justo cuando García Harfuch y los comandantes de las fuerzas armadas estuvieron aquí, nos da gusto que esta vez hubiese una reacción positiva. Si fue porque la presidenta viene el domingo, también. Al menos ya tenemos un indicio de cómo es que podemos tener esperanzas y resultados en este largo padecimiento de la guerra criminal.

Ojalá que la presidenta no traiga las manos vacías, que anuncie algún programa o algún proyecto. Aunque sea un pronunciamiento contra la impunidad, a ver si sus subalternos le meten ganas.

Reforzar

En su visita al cuartel de Mazatlán, García Harfuch anunció el reforzamiento de las policías municipales. Si se refiera a las estructuras de las policías preventivas, qué bueno. Si es el aumento en la vigilancia federal, está bien, pero es pasajero. Lo otro sería más importante, sobre todo si incluye la devolución de todos los recursos que les quitó AMLO para construir su Guardia Nacional y centralizar más los poderes y potestades.

¿Y el Congreso?

Los señores diputados locales que pidieron permiso para soñar con la gubernatura, siguen muy ocupados ahora suspirando por las alcaldías, por eso ni ellos ni mucho menos sus suplentes, ponen la mínima atención en lo que está pasando.

Ni ellos ni la gobernadora Graciela Domínguez Nava se interesan por la Fiscalía General del Estado, cuya recomposición ayudaría enormemente a solucionar nuestro problema de justicia. Ni la fiscal ni los vicefiscales muestran el menor empeño en atender sus funciones, más allá de los ordenamientos burocráticos correspondientes.

Una propuesta de reestructuración y sustituciones limpiaría hasta la inutilidad legislativa en que han incurrido todos.

Por partida doble

Al diputado local Carlos Escobar le cayeron malas vibras al por mayor.

Primero, todo el cotarro político lo identificó como el operador del fuego amigo que la otra semana le metió sabor a la competencia municipal. Por supuesto, el reporte acusatorio llegó hasta donde debe llegar, según los cánones de la competencia real.

Y como si no fuera suficiente, el celebérrimo alcalde defenestrado Luis Guillermo Benítez Torres, el Químico, salió a decir públicamente que el joven Carlos cuenta con su apoyo, que es su gallo. ¡Qué amiguitos!

EPIGRAMA

Quedó libre un secuestrado que es pariente político de la presidenta.
FCH

Creyó algún secuestrador
sacarse la lotería
y abandonó su porfía
al oír “primo mayor, primo mayor”.