OPINIÓN

Con el Nechi acaba una etapa de la lucha pesquera

FRANCISCO CHIQUETE

Por los años setenta se fortaleció un movimiento de reivindicación del cooperativismo pesquero. El Nechi estaba entre los protagonistas.

Inés Ahumada Cervantes era un guasavense de cepa. Ya entrado en confianza, presumía ser sobrino de don Raúl Cervantes Ahumada y reivindicaba la centralidad guasavense en la pesca de Sinaloa.

Sobre todo, era una buena persona, siempre dispuesto a ayudar a quien fuera, incluso en las tareas más humildes.

El Nechi era el chamaco de la generación insurgente de la pesca. Bernardino Farías Reina, Raúl Domingo Sánchez Rincón, Telmo Ceballos, Poncho Ceballos, Juan Bogarín y muchos más desplazaron a líderes manipulados por los grandes armadores y dieron esperanza de bonanza a un movimiento social de gran importancia.

Alguna vez, en las tertulias del Son-Sin o del Avante, la carrilla rompió el secreto del Nechi.

Tuvo que ser mi compadre Fernando Zepeda quien lanzara la puya:

Se me hace, Nechi, que tú ni te has embarcado. Tienes cara de que te mareas».

Risueño, admitió que sí, que una vez se subió a un barco vía la pesca y la embarcación se tuvo que devolver porque estaba mareado sin remedio.

De todos modos, se quedó en el área administrativa, desde donde solía aconsejar, de oídas, sobre los comederos del camarón, su estacionalidad y las conveniencias de tales o cuales marcas y distribuidoras de refacciones, pero, sobre todo, lo volvía indispensable su conocimiento de la gente y su trato con ella.

Nechi fue padre de Carolina, a quien el gremio periodístico adoptó como La Chica Dinamita. Su pérdida fue muy dolorosa, no solo para Nechi y Adriana, sino para todos quienes la conocimos.

Este lunes nos llegó la noticia de que el Nechi falleció. Se va con él una etapa de la lucha social y, en especial, de la pesca, hoy tan golpeada.

Adiós, Nechi.