Observatorio | De La Churea al Batamote
Mazatlán, Sinaloa | 26 agosto 2026| Mario Martini | P23
Agua Caliente de Cebada es un pueblito de Sinaloa municipio con 400 habitantes y 115 casas que muy pocos voltean a ver. Le dicen La Churea por el correcaminos que abunda por aquellos rumbos, ave de patas ligeras y mirada alerta que sobrevive en un territorio que todo lo expulsa..
Ahí, entre cerros, temporal y pobreza, nació y vivió sus dos primeros años Imelda Castro Castro, plazo que aguantó la familia hasta que emigró al Batamote de Guasave, 15 veces más grande que el pueblo natal.
Los periodistas sinaloenses tampoco conocían el Batamote en los 60 y 70 hasta que el gobernador Antonio Toledo Corro lo mencionó en una reunión de universidades de América Latina, en la que cada asistente tenía que mencionar su Alma Mater. Cuando llegó el turno del Tigre de Escuinapa , hablo con serenidad y aplomo: “Universidad de Batamote”. Todo mundo aplaudió sin dudarlo porque sonaba parecida a otras instituciones latinoamericanas: Cusco, Tarapacá, Mapuche, etc.
La migración de la familia Castro Castro no fue una elección sino una necesidad que influyó en una mujer que salió de la pobreza a puro pulmón, como lo hacen miles de sinaloenses. La diferencia es que ella eligió no olvidar.
Su historia no empezó en el Senado ni terminará en el gobierno del estado. Empezó mucho antes, en una numerosa familia y en una comunidad donde el agua, la cosecha y el ganado pequeño determinaban la posibilidad de sobrevivir. Ella misma ha contado la muerte de una hermana menor por falta de medicinas y atención médica.
El alejamiento de aquella dramática escena la llevó a la universidad, la inevitable militancia en la izquierda, el PRD, El Barzón, la docencia, el Congreso local y finalmente el Senado.
Pero hay una línea que atraviesa todo ese recorrido: la mujer que salió de La Churea y Batamote nunca terminó de irse. Su agenda política descubre mucho de aquella infancia en la que la pobreza del campesino no era una estadística sino una triste resignación.
Mientras otros políticos empiezan a descubrir a los pueblos y su gente cuando obtienen alguna candidatura, Imelda ya fue y vino -tres, cuatro o más veces- de organizar municipios y comunidades, pobres
Su discurso habla de organización, unidad, jóvenes, mujeres y de combatir lo que llama “guerra cognitiva”. En realidad, detrás de esa terminología propia de la investigación científica hay algo humano: mirar a los ojos de la gente
Si obtiene el triunfo en 2027, La Churea y Batamote serán recordados como los pueblos de donde salió la primera mujer que gobernó constitucionalmente el estado de Sinaloa.
Saludos cordiales
MM




