OBSERVATORIO

Observatorio | Perder la tierra | Mario Martini

Mazatlán, Sinaloa | 14 junio 2026 | P23

Mario Martini

El título normalmente remite a otra tragedia. Perder la tierra es abandonar el lugar de origen, dejar atrás la casa, el pueblo, la memoria, las vacas, la cuna o el petate. En Sinaloa, la violencia nos está acostumbrando a asociar el término con desplazamientos forzados y comunidades vaciadas por el miedo. Pero no es de eso de lo que hablamos ahora.

Hablamos de la tierra como territorio. De la superficie que un municipio conserva para planear su crecimiento, proteger sus recursos naturales y garantizar opciones para las generaciones futuras. Hablamos de reservas territoriales que desaparecen a la velocidad que contrasta con la lentitud de la aplicación de mecanismos de vigilancia y protección públicas.

Mazatlán vive -prácticamente desde el arranque del siglo- una expansión inmobiliaria sin precedentes. Torres, condominios, desarrollos turísticos y nuevos fraccionamientos avanzan sobre una franja costera cada vez más extensa. El fenómeno se presenta desde la tribuna política como sinónimo de modernidad, inversión y empleo. Son argumentos legítimos, pero el problema comienza cuando las promesas dejan de convivir con los límites que establecen la ley, la planeación urbana, la protección ambiental y el sentido común.

La serie especial que publicamos en Paralelo 23 documenta precisamente ese proceso. Durante tres entregas seguimos el avance de proyectos inmobiliarios hacia la frontera del Santuario El Verde Camacho, un humedal de importancia internacional inscrito en la Convención Ramsar y considerado una de las zonas ecológicas más valiosas del noroeste mexicano.

Allí convergen manglares, esteros, dunas costeras y áreas de reproducción de especies protegidas. También funciona como una barrera natural contra fenómenos meteorológicos cada vez más intensos (este año merodea nuestras costas el Superniño Godzilla). Lo que está en discusión no es únicamente la conservación de un ecosistema; también es la capacidad futura de la ciudad para convivir con su entorno.

En ese contexto adquiere relevancia la recomendación del Comité de Participación Ciudadana del Sistema Estatal y Municipal Anticorrupción (CPC). El organismo plantea que el Ayuntamiento de Mazatlán incorpore micrositios especializados para transparentar información relacionada con el desarrollo inmobiliario: permisos, cambios de uso de suelo, factibilidades, servicios públicos, movilidad y demás autorizaciones vinculadas a proyectos privados.

La propuesta parece elemental. Sin embargo, resulta significativa porque ocurre después de que el propio gobierno municipal promueve inversiones privadas cuyos expedientes han sido rechazadas por la Semarnat (caso Mazalaya).

Entonces, la transparencia deja de ser un concepto abstracto cuando se aterriza en documentos concretos. Un permiso tiene fecha. Una autorización tiene responsables. Un cambio de uso de suelo tiene antecedentes técnicos. Un dictamen tiene firmas. Todo ello puede y debe estar al alcance de los ciudadanos.

La recomendación del sistema anticorrupción llega además en un momento especialmente delicado para la vida pública sinaloense. La exigencia de rendición de cuentas no es una moda administrativa sino una necesidad derivada de una crisis de confianza que alcanza a prácticamente todas las instituciones, señaladas de estar vinculadas -en mayor o menor medida- a la narco política. Por eso vale la pena aplicar la propuesta.

Si la administración municipal de Estrella Palacios Domínguez decide abrir esa información de manera amplia, ordenada y accesible, ganará credibilidad. Los ciudadanos podrán conocer qué proyectos cumplen con las disposiciones legales, cuáles enfrentan observaciones y cuáles son las condiciones bajo las que se autoriza el crecimiento urbano, bajo la certeza de que la transparencia rara vez perjudica a quien actúa conforme a la ley.

En cambio, la opacidad siempre terminará alimentando sospechas, bajo el criterio de que el que mucho debe, mucho teme.

Mazatlán todavía está a tiempo de discutir qué ciudad quiere ser dentro de veinte o treinta años. Pero para hacerlo, sus ciudadanos necesitan saber qué ocurre hoy con su territorio y quién está decidiendo por ellos. Porque las ciudades también pueden perder la tierra y poner su destino y sobrevivencia a la oferta del primer postor.

La presidente tiene motivos para imaginar cómo quiere ser recordada porque es casi seguro que nadie la recordará por barrer las calles y limpiar las playas .

Saludos cordiales

MM

MÁS CONTENIDOS EN

paralelo-23.com

ESPECIAL P23

3 comentarios en «Observatorio | Perder la tierra | Mario Martini»

  • I’ve tried a few platforms lately but this one feels different. The payouts are smooth and the interface is super intuitive. Definitely my new go-to spot! Check out mywinclub88

  • The vibe of this platform is just different. It feels more player centric and the rewards are actually attainable. Cheers to myauraasia.

  • Really liking the current promotions they have running. It gives new players a great head start. Go to mminle99

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *