Juárez en disputa: entre homenajes oficiales y la sombra del poder en la nueva geopolítica
Por Mario Martini | P23
Culiacán, Sinaloa.–Cada 21 de marzo, México pronuncia el nombre de Benito Juárez como si fuera un dogma. Pero este 220 aniversario de su natalicio llega en un país donde el poder vuelve a tensar los límites de la soberanía que él defendió.
Y en un mundo que por codicia pasa por encima de su postulado madre de 1867:
«entre los individuos, como entre las naciones, el derecho al respeto ajeno es la paz»
En la plaza cívica de Palacio de Gobierno, el gobernador Rubén Rocha Moya encabezó el acto solemne: bandera a toda asta, honores militares y una guardia frente al monumento del Benemérito. El discurso fue el de siempre: juarismo como sinónimo de justicia social, laicidad y soberanía nacional.

Pero la historia —como la política— nunca es lineal.
⚖️ El Juárez que incomoda
Benito Juárez no sólo fue el símbolo de la República. También fue el presidente que, en uno de los momentos más críticos del país, negoció con Estados Unidos los Tratados McLane-Ocampo, un acuerdo que ofrecía derechos de tránsito estratégicos a cambio de reconocimiento político y respaldo en plena Guerra de Reforma.
El tratado nunca fue ratificado por el Senado estadounidense, pero dejó una marca: la fragilidad de la soberanía cuando el poder se juega la supervivencia.
Hoy, esa sombra regresa en forma de nuevas tensiones geopolíticas.
🌎 La nueva presión del norte
En el contexto actual, con el retorno de discursos duros desde Estados Unidos y la figura de Donald Trump reapareciendo en el escenario político, resurgen narrativas que colocan a México en el centro de presiones migratorias, comerciales y de seguridad.
La pregunta no es menor:¿hasta dónde puede ceder un Estado sin perder su esencia?
🧭 Ambición y poder
La conmemoración en Culiacán transcurrió con orden institucional.
Ahí estuvieron representantes de los tres poderes, mandos militares y autoridades civiles.
Se habló del Juárez reformista, del indígena zapoteco que construyó el Estado moderno, del símbolo republicano.
Pero poco —o nada— del Juárez pragmático, el que negoció en condiciones límite.
Ese silencio también es político.
El evento incluyó:
Izamiento de bandera a toda asta
Honores de ordenanza
Guardia de honor en el monumento a Juárez
Acompañaron al gobernador autoridades del Congreso, el Poder Judicial, el Ayuntamiento de Culiacán y mandos militares de la Tercera Región y la Guardia Nacional.
El mensaje institucional fue claro:
Juárez sigue siendo el referente moral del Estado mexicano.
🧩 La historia que se repite
Sin embargo, la historia insiste en incomodar.
Porque entre el Juárez ideal y el Juárez real hay una tensión que hoy vuelve a aparecer: la del poder frente a la soberanía.
Y en ese espejo, el país actual parece mirarse con demasiadas preguntas abiertas.







