POLÍTICA

Entre blindaje militar y promesas, Sheinbaum enfrenta el Sinaloa de la violencia

• La presidenta encabezó en Culiacán su asamblea de rendición de cuentas en medio de un fuerte dispositivo de seguridad, movilizaciones sociales y reclamos del campo.

Culiacán, Sinaloa | 20 septiembre 2026 | Joaquín Rodríguez | Redacción P23

Bajo el intenso calor de la capital sinaloense y rodeada por un amplio despliegue de fuerzas federales, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó este domingo en Culiacán su asamblea de rendición de cuentas correspondiente al Segundo Informe de Gobierno.

La Feria Ganadera se convirtió en el centro político de la jornada. Alrededor del recinto, patrullajes, filtros de acceso, vallas y controles viales recordaban desde temprano que el encuentro presidencial ocurría en un estado todavía marcado por la violencia. El Gobierno de México ha reportado un despliegue federal superior a los 20 mil elementos en Sinaloa. 

El escenario había cambiado apenas unos días antes. El acto, inicialmente previsto en el Parque Culiacán 87, fue trasladado a la Feria Ganadera y programado para las 13:30 horas bajo el nombre “Honestidad y resultados en Sinaloa”

Desde las primeras horas comenzaron a llegar camiones con asistentes procedentes de distintos municipios. En paralelo, productores agrícolas y otros sectores sociales buscaron acercarse al recinto para hacer llegar sus reclamos a la mandataria.

Entre la movilización y el blindaje

La presencia presidencial modificó la rutina de Culiacán. Campesinos Unidos de Sinaloa había convocado a una movilización para exigir atención directa a la problemática del campo, particularmente en materia de apoyos, comercialización y precios de garantía. Los productores anunciaron su intención de entregar personalmente sus planteamientos a Sheinbaum. 

Mientras afuera se concentraban los reclamos, dentro del recinto se preparaba la ceremonia.

El contraste era evidente: una multitud convocada para escuchar resultados y, al mismo tiempo, una ciudad rodeada por un dispositivo de seguridad que se extendía por los accesos y las inmediaciones de la Feria Ganadera.

La seguridad no era un elemento secundario de la visita. Un día antes, Omar García Harfuch había informado de un enfrentamiento en la zona serrana de Sinaloa, donde fueron detenidas nueve personas y aseguradas 17 armas largas, 127 cargadores y 40 artefactos explosivos improvisados. 

El mensaje de la soberanía

Sheinbaum apareció en el templete ante una audiencia que respondió con aplausos y consignas de respaldo.

En el centro de su discurso colocó uno de los asuntos que han acompañado a Sinaloa durante las últimas semanas: la seguridad y la soberanía nacional.

“El futuro de Sinaloa lo decide México”, afirmó la presidenta, de acuerdo con la intervención recogida por P23.

La frase adquirió un significado particular en una entidad sometida simultáneamente a la violencia criminal, al despliegue federal y a una creciente atención internacional sobre sus condiciones de seguridad.

La posición del gobierno federal sobre la soberanía también ha sido expresada en días recientes frente a las presiones de Estados Unidos relacionadas con seguridad y narcotráfico. 

Sheinbaum sostuvo además que la pacificación debe construirse atendiendo las causas sociales y mediante las instituciones nacionales.

El campo volvió a poner sus condiciones sobre la mesa

La agricultura ocupó otro de los espacios centrales de la jornada. Los productores sinaloenses habían llegado a la visita presidencial con una agenda concreta: apoyos pendientes, precios de garantía, financiamiento y condiciones para mantener la actividad agrícola.

El gobierno federal ya reporta que durante los dos primeros años de la administración se han destinado recursos a programas como Producción para el Bienestar, Fertilizantes y Precios de Garantía, con más de 106 mil beneficiarios del sector agrícola en Sinaloa. También reporta más de 325 millones de pesos canalizados mediante Bienpesca a 32 mil 513 pescadores. 

La discusión, sin embargo, no termina en las cifras oficiales. Afuera de la Feria Ganadera permaneció el reclamo de quienes consideran que los mecanismos actuales no resuelven los problemas de rentabilidad, comercialización y costos que enfrenta el campo sinaloense.

Infraestructura y programas sociales

Durante la asamblea también fueron colocados sobre la mesa los compromisos federales con la entidad en materia de infraestructura, agricultura y programas sociales.

Entre los temas planteados estuvieron la continuidad de los apoyos al campo, la infraestructura hidroagrícola y carretera y los programas de Bienestar.

El propio gobierno de Sinaloa reportó, con base en el Segundo Informe presidencial, inversiones acumuladas por alrededor de 94 mil millones de pesos durante los dos primeros años de la administración federal en infraestructura carretera, portuaria e hidroagrícola, además de salud, educación, vivienda y programas sociales. 

El contraste que queda

La asamblea terminó con el discurso de los compromisos y la promesa de continuidad de los programas federales.Pero afuera permanecía otra realidad.

Culiacán recibió a la presidenta con una Feria Ganadera llena, reclamos del sector agrícola y un aparato de seguridad que se convirtió en parte del paisaje.

La imagen del día terminó siendo ese contraste: un gobierno que habla de resultados frente a una sociedad que reclama respuestas, mientras soldados y elementos de la Guardia Nacional custodian los alrededores de una ciudad que todavía intenta recuperar la normalidad.

Y en Sinaloa, por ahora, seguridad y vida cotidiana siguen siendo dos caras de la misma historia a la que aún no se le ve un final.