Consterna a mazatlecos asesinato de Ericka en fuego cruzado; 70 homicidios en agosto
• Seis ejecuciones directas en diferentes puntos de Mazatlán, pese a despliegue de 8 mil 366 efectivos.-
• Secretario de Seguridad Pública anuncia estrategia basada en coordinación, inteligencia, investigación y “mapa de calor” del delito.-
MAZATLÁN, SINALOA | 6 DE SEPTIEMBRE DE 2026 | JOAQUIN RODRÍGUEZ | P23
La violencia dejó de ser una sucesión de hechos aislados para convertirse en una presión cotidiana sobre Mazatlán. El viernes 4 de septiembre, Erika Guilén Toledo de aproximadamente 50 años, propietaria de una frutería en la colonia Lázaro Cárdenas, murió alcanzada por las balas durante una persecución armada: un joven intentó refugiarse en el negocio sobre Prolongación Aquiles Serdán y los agresores entraron y dispararon. Un joven resultó herido dentro del establecimiento y otro, de 16 años, fue localizado lesionado en un callejón cercano; un cuarto joven sufrió una crisis nerviosa.

La escena resume el nuevo rostro de la violencia en el puerto: el ataque dirigido contra presuntos objetivos criminales terminó dentro de un negocio y cobró la vida de una mujer que se encontraba trabajando. Elementos preventivos, Ejército y Marina aseguraron el perímetro, mientras peritos e investigadores de la Fiscalía General del Estado realizaron las diligencias. Los testimonios recabados en el lugar señalaron que los agresores perseguían a uno de los jóvenes y lo siguieron hasta el establecimiento.
Pero la frutería no fue un episodio aislado. En el reporte policial de las últimas 24 horas, P23 documentó seis ejecuciones directas en diferentes puntos de Mazatlán, pese a un despliegue cercano a siete mil elementos de fuerzas combinadas. Entre los hechos reportados estuvieron el triple homicidio registrado en los límites de Doña Chonita y Pradera Dorada; un ataque mortal en la Zona Dorada, sobre avenida Camarón Sábalo, frente a un establecimiento concurrido; el asesinato de un hombre en una llantera de la Flores Magón y otro homicidio en la colonia Lico Velarde.
A esa cadena se sumó el atentado contra Óscar Osuna Tirado, coordinador municipal de Protección Civil, ocurrido días antes en la colonia Montuosa. El funcionario y un acompañante fueron atacados cuando circulaban en una camioneta oficial; el ataque involucró múltiples disparos y elevó la presión sobre el gobierno municipal porque la violencia alcanzó directamente a un funcionario en funciones. Osuna Tirado ya fue dado de alta, pero solicitó permiso laboral hasta recuperarse de las lesiones y, seguro, de su estado emocional.
No hay resultados
En este escenario, Estrella Palacios Domínguez regresó el sábado 5 de septiembre a la Presidencia Municipal y una de sus primeras decisiones fue remover a Jaime Othoniel Barrón Valdez de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal “por falta de resultados”. El ex titular permanece en el limbo laboral.
En su lugar designó a Gabino Ulises Jacobo Guerrero, quien acumula 18 años y seis meses de servicio en corporaciones de seguridad. El nuevo secretario se desempeñaba como supervisor operativo de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, con categoría de Comandante C; además cuenta con estudios de doctorado en Sistema de Justicia Social y preparación relacionada con derechos humanos y justicia penal. Según información confirmada por P23, está al día en su renovación de controles de seguridad y confianza.

El relevo incluyó también la Dirección Operativa de la corporación, que quedó a cargo de José Cervantes Noriega, perfil especializado en táctica policial y responsable del despliegue de Policía Preventiva, Tránsito y Policía Turística.
Palacios Domínguez justificó el movimiento con una frase que define el momento político y operativo:
La seguridad de Mazatlán exige decisiones firmes, coordinación y resultados”.
La nueva conducción municipal plantea estrechar la coordinación con los gobiernos estatal y federal.
70 homicidios en agosto
Jacobo Guerrero asumió el mando con un dato que dimensiona el tamaño del problema: agosto cerró con 70 homicidios en Mazatlán, de acuerdo con cifras citadas por el Consejo Estatal de Seguridad Pública. El CESP también había advertido que la violencia se estaba desplazando hacia el sur de Sinaloa y que Mazatlán había acumulado 70 carpetas por homicidios y feminicidios, frente a 50 en Culiacán durante el mismo periodo.
El nuevo secretario no anunció una operación espectacular ni una cifra de patrullas como respuesta inmediata. Su planteamiento fue otro:
evaluar las capacidades operativas, coordinar instituciones, atender las causas de la violencia y utilizar inteligencia e investigación para disminuir la incidencia delictiva.

También puso sobre la mesa un elemento que puede convertirse en la herramienta operativa de la nueva etapa: el mapa de calor de los delitos. Jacobo Guerrero explicó que apenas estaba llegando la información y que, una vez evaluada, permitiría identificar las zonas más conflictivas y orientar la vigilancia.
La otra pieza será la denuncia ciudadana. El nuevo mando pidió recuperar la confianza de la población para que los reportes lleguen a la policía antes de que los delitos ocurran o permitan una reacción oportuna.
Despliegue focalizado
La estrategia municipal no parte de cero. El Ayuntamiento ya utiliza SeguriChat, una red de comunicación en tiempo real entre ciudadanía y policía que permite transmitir datos e imágenes mediante WhatsApp; el sistema está vinculado con los centros C2/C4.
El esquema también ha sido utilizado con sectores comerciales para identificar puntos vulnerables, ajustar rondines y mejorar tiempos de respuesta. El gobierno municipal había planteado reuniones periódicas con empresarios para analizar la incidencia delictiva y definir dónde reforzar patrullajes, mientras los SeguriChat funcionan como canal de comunicación inmediata.
La apuesta, por tanto, es combinar información territorial, denuncia ciudadana, patrullaje preventivo y coordinación interinstitucional, en lugar de distribuir la fuerza de manera uniforme por toda la ciudad.
Ocho mil 366 elementos desplegados
El dato oficial presentado el sábado ante empresarios hoteleros es contundente:
sumando Defensa, Marina, Guardia Nacional y Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, además de las policías estatal y municipal.
8 mil 366 efectivos participan actualmente en el esquema de seguridad de Mazatlán,
El secretario de Seguridad Pública estatal, general Sinuhé Téllez López, reportó además reducciones en distintos indicadores al comparar periodos de mayor incidencia: 43.5% en homicidios, 63% en robo de vehículos y 66% en robo a comercio, aunque las propias cifras corresponden a diferentes meses base y deben leerse como comparativos específicos, no como una reducción homogénea de toda la violencia.
Ese contraste es precisamente uno de los desafíos del nuevo mando:
las estadísticas de reducción conviven con una percepción de inseguridad alimentada por homicidios, persecuciones, ataques contra negocios y agresiones contra funcionarios.

Cambio de estrategia
El relevo municipal coincide con el diseño de un Plan Integral de Seguridad y Gobernabilidad para Sinaloa, anunciado por la gobernadora Graciela Domínguez, con especial atención a Mazatlán y su zona rural.
En la reunión con hoteleros del puerto, Domínguez planteó mantener una mesa de trabajo periódica con empresarios y Fuerzas Armadas. El sector pidió mayor vigilancia en los corredores turísticos conocidos como Código Azul, carreteras más seguras, fortalecimiento de la infraestructura turística, promoción y conectividad aérea.
La gobernadora respondió que el regreso de la seguridad a Mazatlán es el principal asunto que debe atenderse y que las propuestas del sector serán incorporadas al plan estatal. La mesa podrá reunirse semanal o mensualmente, según se determine.
Así, la nueva estrategia empieza a dibujarse en varios niveles:
mando municipal renovado, coordinación con Estado y Federación, inteligencia e investigación, mapa de calor, denuncia ciudadana, SeguriChat, despliegue focalizado y una mesa permanente con sectores productivos.
El problema que no puede esperar
La muerte de Erika dentro de una frutería coloca el debate en un terreno más incómodo que el de las estadísticas.
No fue asesinada en un enfrentamiento, ni era parte de una persecución, ni estaba en un punto señalado como zona de riesgo. Estaba trabajando en su propio negocio.
Y mientras el nuevo mando municipal recibe una corporación que deberá recuperar capacidad operativa y confianza ciudadana, la ciudad sigue esperando que los miles de elementos desplegados se traduzcan en algo mucho más elemental que un parte policial: que la gente pueda abrir un negocio, viajar por una avenida o caminar por una colonia sin convertirse en daño colateral de una guerra que no eligió.
Contexto P23
El CESP ha advertido que la violencia se ha desplazado hacia el sur de Sinaloa y que Mazatlán cerró agosto con una incidencia homicida excepcionalmente alta. El cambio de mando municipal ocurre, además, después de una sucesión de ataques que alcanzaron espacios turísticos, comercios, colonias populares y a un funcionario municipal.
Editorial P23
Durante muchos años hemos visto cambio de mandos, policiales, anuncios de nuevas estrategias, reforzamiento de presencia militar y policial, pero esas tantas veces evidencian que los planes de seguridad no han logrado pacificar a un estado que el próximo 9 de septiembre cumple dos años de guerra interna sostenida con miles de homicidios y desaparecidos.
Mazatlán ya superó los 8 mil hombres y mujeres uniformados en las calles, pero ahora lo debe demostrar es que tiene inteligencia suficiente para saber dónde ponerlos, coordinación para hacerlos trabajar juntos y capacidad institucional para desactivar a los grupos criminales antes de qué cometan sus fechorías, porque, está visto, la delincuencia, siempre llevará la ventaja de la sorpresa. ¿Hasta cuándo dejará la violencia de dictar la agenda de Sinaloa?
paralelo-23.com


