Mina Santa Fe: 33 días después hallan sin vida al último minero
Autoridades confirman el hallazgo del cuarto trabajador en la mina de El Rosario; concluye operativo.-
El Rosario, Sinaloa | 27 abril 2026 | Redacción P23
El cuarto y último trabajador atrapado en la mina Santa Fe, en El Rosario, fue localizado sin vida este 27 de abril, luego de 33 días de trabajos continuos de búsqueda por parte de fuerzas federales, estatales y personal especializado.
De acuerdo con el comunicado conjunto emitido por autoridades, el minero Leandro Isidro Beltrán Reséndiz, de 54 años y originario de Zimapán, Hidalgo, fue encontrado tras 783 horas de labores ininterrumpidas en el sitio, donde se desplegó un operativo con 389 elementos.
En las acciones participaron la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Coordinación Nacional de Protección Civil, la Comisión Federal de Electricidad, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, así como autoridades estatales y personal de la mina.



El hallazgo se da tras el accidente registrado el pasado 25 de marzo, que mantuvo durante más de un mes las labores de búsqueda en condiciones complejas dentro del yacimiento.
Autoridades informaron que se dará aviso a la Fiscalía General del Estado de Sinaloa para iniciar los protocolos correspondientes de recuperación, mientras equipos especializados permanecen en el sitio en espera de peritajes técnicos y jurídicos.
Las labores en la mina Santa Fe se sostuvieron bajo un esquema de operación permanente, con trabajos de retiro de material, reacondicionamiento de accesos y exploración en zonas de difícil alcance. El avance dependió de condiciones estructurales del terreno y de la capacidad de acceso a puntos críticos dentro de la mina.
El operativo se convirtió en uno de los despliegues más prolongados en la región, con participación interinstitucional y supervisión constante, en un entorno de alto riesgo que exigió ajustes técnicos continuos.
Editorial P23
El caso cierra un episodio de búsqueda que mantuvo atención pública en el sur de Sinaloa, donde la actividad minera convive con condiciones que exigen protocolos estrictos de seguridad. La localización del último trabajador marca el fin de las labores de rescate, pero abre la fase de investigación sobre las condiciones del accidente.
El cierre operativo no cancela las preguntas de fondo. La duración del rescate, las condiciones del yacimiento y los protocolos de seguridad vuelven al centro del análisis. Más allá del despliegue institucional, el caso expone los riesgos estructurales en actividades extractivas y la necesidad de revisión en estándares de prevención. ¿Qué opinas?
