• Mazatlán presume cifras récord en turismo durante 2026, pero el debate se abre: ¿la derrama económica ya impacta en la vida de la población?
Mazatlán, Sinaloa | 17 de abril de 2026v| Redacción P23 | Valentina Ramírez
Mazatlán cerró el primer trimestre de 2026 con 1.3 millones de visitantes, una ocupación hotelera promedio del 75 por ciento y una derrama económica estimada en 9,071 millones de pesos, de acuerdo con datos presentados por la Secretaría de Turismo de Sinaloa.
Durante la presentación, la titular de la dependencia, Mireya Sosa Osuna, destacó las acciones de promoción realizadas en mercados como Estados Unidos, Canadá y México, así como la participación en ferias internacionales y alianzas con plataformas y aerolíneas.
El crecimiento del destino también se refleja en la construcción de 16 nuevos hoteles que sumarán más de 2,300 habitaciones, en su mayoría de cadenas internacionales, lo que confirma “la confianza en Mazatlán como polo turístico”.



Sin embargo, el propio discurso oficial introduce una variable: el “sentido social” del turismo. La funcionaria ha señalado que la renta turística debe traducirse en beneficios para la población, más allá de los indicadores económicos.
Bajo esa premisa, el balance abre una pregunta central: si bien el turismo crece en cifras, aún queda por evaluar en qué medida esa derrama impacta en empleo, servicios y calidad de vida para los habitantes del puerto.
El posicionamiento de Mazatlán como destino competitivo avanza. El reto ahora es que ese crecimiento también se refleje en el entorno social que lo sostiene.
EDITORIAL P23
La cifra de miles de millones de pesos en derrama durante los tres primeros meses del año impresiona, sin duda. También alegran el ánimo los 2 mil 300 cuartos de hotel en proceso, no changarreros express sino de 4 estrellas o más. La misma secretaría abrió la puerta: la derrama turística debe tener sentido social, lo que esto quiera decir. Algunos lo interpretan como servicios públicos y bienestar en niveles populares. Otros, en beneficios para la tiendita de barrio, el taxista, el mesero, etc, Lo cierto es que cuando la autoridad reconoce que ese sentido no baja y se queda en los mismos circuitos de siempre. ¿Algún día las colonias tendrán la calidad de servicios que reciben los hoteles: agua en abundancia las 24 horas, drenaje que no se regresa al excusado, internet de banda ancha gratuito, lámparas led, cámaras de seguridad y hasta camas queen size sueco Hästens Grand Vividus?


