• Entre septiembre de 2024 y marzo de 2026 se han otorgado 882 medidas de protección a periodistas y defensores.
El encuentro busca fortalecer herramientas de seguridad para el gremio y defensores de derechos humanos.
Mazatlán, Sinaloa | 17 abril 2026 | Redacción P23
En un contexto de riesgos sostenidos para el ejercicio periodístico y la defensa de derechos humanos, se convoca en Mazatlán a la presentación de la campaña “Proteger la Dignidad” y al taller “Identificación de riesgos y uso del Mecanismo de Protección”.
El encuentro reunirá a instituciones, sociedad civil, academia y gremio periodístico con el objetivo de visibilizar la labor de periodistas y defensores, así como reflexionar sobre los avances y desafíos en materia de protección.
Las actividades se llevarán a cabo en el Sindicato de la Radio STIRTT Mazatlán, con dos sesiones programadas para el 23 y 24 de abril.
Agenda del encuentro
jueves 23 de abril
14:30 Hrs.
STIRTT Mazatlán (Insurgentes #25, Frac. Alameda)
viernes 24 de abril
11:00 Hrs.
STIRTT Mazatlán (Insurgentes #25, Frac. Alameda)
Registro al taller:
https://goo.su/VhxU3CZ
Riesgo documentado
El contexto no es menor. Entre septiembre de 2024 y marzo de 2026 se han otorgado 882 medidas de protección, en un entorno donde periodistas y defensores enfrentan amenazas, intimidaciones y agresiones en el ejercicio de su labor.
Los datos documentan desde amenazas directas hasta ataques armados, desapariciones y actos de censura, lo que evidencia la persistencia de condiciones adversas para el ejercicio de derechos fundamentales.
El Mecanismo de Protección en México ha sido reforzado en los últimos años ante el incremento de riesgos para periodistas y defensores de derechos humanos. Sin embargo, la implementación en territorio sigue enfrentando retos operativos, institucionales y de coordinación.
En entidades como Sinaloa, estos espacios de formación y diálogo buscan cerrar esa brecha entre el diseño institucional y la realidad en campo.
EDITORIAL P23
Cuando ejercer la libertad de expresión y la defensa de derechos implica riesgo, el problema no es del periodista o del activista: es del Estado. Y ahí, evidentemente, hay fallas estructurales porque la mitad de las agresiones provienen del servicio público o de la política. Si el Estado hiciera su tarea, este Instituto o las comisiones de derechos Humanos no deberían existir. Existen como una reiteración de la impotencia gubernamental para garantizar libertades. ¿Estás de acuerdo?


