OPINIÓN

Balón Cuadrado | Que viva España, rey mundialista! 

+Venció 1-0 a Argentina en tiempos extra, en el estadio MetLife de East Rutherford (E.U)

+Gol de Ferran Torres, en la prórroga

+La Roja Roja ejerció un amplio dominio

+Emiliano Dibu Martínez mantuvo imbatible su arco durante 106 minutos y evitó la goleada

+Lionel Messi no salió con el trébol de cuatro hojas en los botines

+Entrega, pasión, voluntad y despliegue físico… poco futbol

+La presidenta de México, que no acudió al juego inaugural, en el Estadio Azteca, viajó más de cuatro mil kms para presenciar la final

East Rutherford (E.U), 19 julio  Staff Balón Cuadrado| /Agencias

Justicia divina: España, bicampeón mundial de la 24 edición de la FIFA, en el estadio MetLife. Conquistó el título en la prórroga, después del 0-0.  Fue una suerte de de superbowl futbolero, que quitó el encanto y lo envolvió en el pesadillesco American dream. Participaron 48 países y disputaron 104 encuentros en Estados Unidos, México y Canadá. Vieron el encuentro sus respectivos presidentes y mandataria.

Final de desmedida entrega, pasión, voluntad y despliegue físico… poco futbol. Rabioso rigor táctico de ambas escuadras, como juego de ajedrez. El arte esférico, cada vez más, brilla por su ausencia.

El partido se destacó, al estilo de la NFL, amén de los dos tiempos para hidratación -120 segundos-, por una pausa de 30 minutos para un espectáculo musical sin precedentes con figuras internacionales. Shakira, entre ellas, y su predecible, endemoniado, movimiento de caderas mundialistas.

Después de 120 minutos de luego, el silbatazo final del árbitro esloveno Slavko Vinčić, que tuvo un momento polémico, confirmó la consagración del cuadro europeo, que volvió a levantar la Copa del Mundo después de 16 años.

Argentina defendía el título conseguido en Qatar 2022. Cerró el torneo con el subcampeonato tras una final en la que resistió, estoico, durante casi todo el encuentro. Pero terminó cediendo ante un rival que fue superior en el desarrollo y encontró el premio en el alargue.

Lionel Messi no salió con el trébol de cuatro hojas en los tacos. La magia se acaba. Tiene una fecha de caducidad a los 39 años.

Durante todo el encuentro, fue poderosa muralla medieval la defensa española. Exorciza los demonios celestes de Messi, en los botines. Los jugadores de La Roja, con ese rabioso marcaje, soplaban la nuca del rival antes de recibir el balón.

Ahí estaba la clave del triunfo.

Final de infarto que tuvo que resolverse en el tiempo extra. A pesar del dominio absoluto de la Roja de principio a fin, la falta de puntería y una actuación memorable de Emiliano Martínez estiraron el drama hasta el límite, en un encuentro que estuvo marcado por la épica resistencia albiceleste.

Desde el pitido inicial, España asumió el protagonismo del encuentro, adueñándose del balón y generando las ocasiones más claras. Sin embargo, el combinado dirigido por Lionel Scaloni supo sufrir, sostenido en gran medida por un Dibu Martínez en plan estelar. Fue una muralla humana que contuvo 11 disparos. De ellos, cinco con sello de  anotación. Salvó, casi heroicamente, la goleada.

La falta de efectividad en el último toque condenó a la Roja a marcharse al descanso y al final de los 90 minutos con un injusto 0-0.

El guión del partido cambió por completo justo antes del tiempo extra. En el minuto 94, Argentina se quedó con diez hombres tras la expulsión por tarjeta roja directa de Enzo Fernández. Obligó a la Albiceleste a replegarse aún más con la clara intención de forzar la tanda de penaltis.

Antes del cierre del tiempo reglamentario, Lamine Yamal -Aquel que, hace 19 años, protagonizó una histórica foto con Messi como parte de una campaña benéfica entre la UNICEF y la Fundación del FC Barcelona- estuvo a punto de evitar la prórroga con un magistral lanzamiento de falta directa que buscaba la escuadra. Pero, una vez más, el guardameta argentino voló para salvar a los suyos.

Tiempos extra

La tensión aumentó en la primera parte de la prórroga cuando el colegiado anuló un gol a España por una presunta falta previa de Mikel Merino. La decisión desató las protestas del banquillo español, especialmente porque la jugada ni siquiera fue revisada en el VAR, lo que añadió una dosis extra de drama a la final.

Apareció la sombra de la laxitud arbitral en favor de la albiceleste que la había llevado a la final. Sobre todo en el juego contra Egipto.

Argentina apostó todo a resistir con un jugador menos para buscar la lotería de los penaltis, pero el desgaste físico terminó pasándole factura en el segundo tiempo extra.

La recompensa al monólogo futbolístico de España llegó finalmente en el minuto 106. Lamine Yamal envió un preciso centro cruzado de derecha a izquierda; Nico Williams, con gran inteligencia, la puso de primeras al corazón del área, y Ferran Torres apareció con todo para conectar un derechazo inapelable que batió a Martínez.

Un auténtico «gol de oro» que vale una Copa del Mundo y que devuelve a la Roja a la cima del futbol internacional.

 Argentina intentó igualar el marcador y hacer una hazaña más, sin embargo, la inspiración nunca llegó para la Albiceleste y esta vez el ímpetu no le alcanzó a Messi y compañía.

En redes sociales hicieron sorna de la presidente de México, que alardea de la «soberanía nacional», porque pretextó -por ser elitista, debido al estratosférico costo de los boletos-, asistir al acto inaugural, en el Estadio Azteca, a unos 20 minutos en auto de Palacio Nacional al Coloso de Santa Úrsula.

Sin embargo, viajó poco más de cuatro mil kilómetros a la final, aquí, invitada por el presidente Donald Trump.

Nomás -Trump- le tronó los dedos y fue», ironizó un cibernauta en Facebook.

Eso sí:

¡Que viva el rey!