Observatorio | Los muertos sin nombre
• La crisis forense convirtió la identificación de una persona desaparecida en otro laberinto: se encuentran restos, pero puede pasar una vida antes de saber de quién se trata.-
Mazatlán, Sinaloa | 31 agosto 2026 | Mario Martini | P23
“Como anillo al dedo” puede ser una de las expresiones más crueles para describir la oportunidad para aprovecharse una desgracia.
Porque encontrar restos humanos no significa necesariamente encontrar a un ser querido. Entre una cosa y la otra se abre un abismo de burocracia, estudios pendientes, tecnología obsoleta, bases de datos incompletas, falta de voluntad política y familias que, en vigilia permanente, siguen esperando un nombre.
Este pasado 30 de agosto, Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, las fotografías volvieron a ocupar plazas, palacios de gobierno y calles de la república. En Culiacán, Sabuesos Guerreras colocó cientos de rostros y nombres de personas desaparecidas frente al Palacio de Gobierno y proyectó sus fotografías sobre el edificio. A las cifras las cubrieron de rostros de carne y hueso, las llenaron de amor y nostalgia, de emociones. Revivieron de alguna forma hijos, madres, padres, hermanos, esposos, sobre el cemento hirviente de las paredes públicas..
México no necesita más cifras, lo que necesita son nombres y apellidos. Necesita saber de quiénes son los restos que permanecen almacenados, quién sigue buscando cada expediente y cuánto tiempo falta para que una familia pueda dejar de preguntar dónde está su desaparecido.
Hace años, en medio de la guerra declarada por Felipe Calderón contra el narcotráfico, el entonces procurador Eduardo Medina Mora pronunció una frase que terminó convertida en símbolo de una época:
vamos ganando la guerra al narco, aunque no lo parezca”.
La historia tiene una manera incómoda de regresar a ciertas frases. Hoy el país puede tener más búsquedas, más colectivos y más tecnología, pero mientras los restos no puedan ser identificados con oportunidad, la victoria seguirá atorada en el cuello de botella de la burocracia incompetente, incapaz o indolente que, ese si, va ganando de calle!
Como anillo al dedo representa el antídoto que mantiene a raya numero de homicidios dolosos que, sin este conteo, “han disminuido en 50%”
En este contexto, se ha deslizado la pregunta ¿Para qué seguir rascando la tierra cuando los restos de hoy serán un nombre dentro de un lustro o una década y muchas madres no disponen de ese tiempo? ¿La estrategia oficial es acentuar el cansancio, agotar la esperanza y forzar a declinar? La respuesta está en corto: nada ni nadie detendrá a una madre que busca a su hijo “hasta encontrarlo”,
María Isabel, presidenta casi vitalicia de Sabuesos Guerreras de Culiacán, sacada a balazos de búsquedas y amenazada de muerte en infinidad de ocasiones, resume el drama en su propia angustia:
tengo miedo de morir y no encontrarlo…”
Y morir es lo único que podria detener la búsqueda de su Yosimsar.
Tu opinión importa.


Suscríbete gratis
paralelo23.substack.com
Más contenido
paralelo-23.com
Dona por un periodismo de sus lectores
https://link.mercadopago.com.mx/paralelo23

